"Cuatro semanas si la reparación atañe al motor del coche, meses si es en chapa y pintura". Son los preocupantes tiempos de espera que se manejan en el sector de la posventa y de los que se ha hecho la cadena de televisión Cuatro en uno de sus últimos informativos. Y es que "la falta de profesionales cualificados, la escasez de recambios y el aumento de la carga de trabajo en los talleres", se enumera en la información, están poniendo en primer plano una realidad del sector: hacen falta perfiles técnicos.
"No caben más coches y llevan desde verano tratando de incorporar a una tercera persona cualificada que les ayude, pero no dan con ella", explica la reportera a pie de campo, desplazada a un taller mecánico de Bilbao, que añade que la única solución, a veces, es "bajar la persiana". "Para febrero", responde Juan Pablo, gerente de Tecnirruedas 2009 al descolgar una llamada para pedir cita.
"En general, hay una lista de espera de mes y medio a dos meses", sentencia Alejandro Rico, presidente de la Asociación de Empresarios de Talleres de Reparación de Automóviles de la provincia de Alicante, integrada en Fempa. "La gente no decide apostar por esta profesión y, al final, hay muchísima carencia de mano de obra", afirma con visible intranquilidad.
"Después de la pandemia, ha subido más la lista de espera porque se reparan más los coches viejos porque, con el precio de los coches nuevos, la gente no puede pagarlos", refrenda José Mari Corral, presidente de la Asociación de Talleres de Vizcaya, que describe una delicada situación que lleva a estar "intentando buscar los mecánicos que hay por todos lados, pero es que no hay para todos", avisa añadiendo que "hay ciertas marcas que tardan muchísimo en dar recambios", lo que ralentiza aún más el proceso.
En este contexto, la Formación Profesional industrial, y en especial los ciclos de la rama de automoción, se consolidan como una vía directa hacia el empleo y la especialización. Porque los talleres y concesionarios afrontan retos crecientes: mayor complejidad técnica, nuevas tecnologías, electrificación, diagnosis avanzada y exigencias normativas. Todo ello requiere profesionales preparados y con capacidad de aprendizaje continuo.
Así, desde Fempa, se explica que la FP ofrece una formación práctica, alineada con las necesidades reales de la empresa y con múltiples salidas profesionales: mecánica, electricidad/electrónica del vehículo, diagnosis, carrocería, postventa, logística técnica o recepción de taller, entre otras. De hecho, los talleres alicantinos ponderan que "la especialización continua se convierte en un elemento diferencial para crecer profesionalmente en un sector en evolución".