Talleres Pedro Madroño es una empresa de reparación de chapa y pintura cercana a cumplir 60 años de historia. Pero su vinculación con Tesla es tan reciente, en su flamante condición de taller autorizado de carrocería de la marca estadounidense, que bien vale su ejemplo para conocer desde dentro lo que cambia un centro que asume ese reto… y lo que espera obtener por ello.
En las instalaciones de su taller de Toledo, el elegido por Tesla, nunca mejor dicho, para convertirse en su primer centro autorizado de carrocería en la provincia, Ángel Madroño, hijo del fundador de la empresa y actual propietario junto a su hermano Juan Carlos Madroño, enseña orgulloso las principales remodelaciones realizadas en una nave que acaba de cumplir diez años de funcionamiento. Visualmente, lo único perceptible en el taller que lo puede asociar con Tesla son los coches de la marca en proceso de reparación. Y aquellos que, asociados a siniestros, requieren también de operaciones de mecánica. Ni letreros, ni señalización, nada de imagen Tesla en el taller. Poque así lo quiere e impone la marca.
Área Tesla
En el extremo final del taller, con la nave pintada en su totalidad hace poco tiempo, en su lado izquierdo, enfrente a la zona de los boxes de preparación y las cabinas de pintura, se localiza el “área Tesla”. El coche subido en la bancada lo delata. Es una zona acotada, aislada del resto de la instalación sólo por cortinas, exclusiva para intervenciones de chapa de coches de la marca. Para evitar contaminación del aluminio de las carrocerías, según dice Tesla. Y dentro, además, toda la maquinaria y herramienta homologada por la marca para este tipo de intervenciones (bancada, medidor, remachadoras, etc.). Que en la mayoría de las veces requiere de una compra nueva, aunque sea para funciones que ya cubrían otros equipos que había en el taller.
En su centro de Toledo, Talleres Pedro Madroño, integrante de la red Acoat Selected, se incluyen asimismo dos cargadores en el interior y uno más en el exterior, junto a la puerta de acceso principal. Al taller, los coches pendientes de reparar, que se encuentran estacionados en una extensa campa en la finca limítrofe, acceden por una puerta lateral desde esa zona. Y frente a su fachada suele estar aparcado también un modelo de Tesla, ya que la empresa está autorizada para pruebas de conducción de coches de la marca, lo que genera un trasiego importante de potenciales clientes.
Inversión de 250.000 euros
Los cambios más intensos a los que se ha tenido que enfrentar el taller para ajustarse a los requerimientos de Tesla en materia de reparación de carrocería no son perceptibles para el visitante, pero sí revelan la decidida apuesta de la empresa por su condición, recién estrenada, como servicio autorizado de la marca. Lo corrobora una inversión de inicio cercana a los
250.000 euros, entre la compra de nuevo equipamiento, adaptación de las instalaciones y la formación recibida directamente por la marca, con sus operarios en sesiones formativas presenciales durante dos semanas en Países Bajos, con el gasto adicional que ello supuso Ángel Madroño explica que tuvo la suerte de que algunos de sus técnicos ya habían cursado formación en vehículos eléctricos. Recuerda la dureza de los exámenes para demostrar el conocimiento para la reparación de aluminio exigidos por Tesla y destaca como lo más singular en el día a día lo estricto del procedimiento y la diferencia en el caso de siniestros con daños estructurales, que requieren siempre de sustitución y no de reparación, por lo que no es posible estirar los elementos con los útiles de la bancada. Y añora más rapidez en el suministro de grandes piezas como para no dejar paradas durante largo tiempo intervenciones
de mucha envergadura e importe.
Visto bueno en cada acción antes de continuar
Los técnicos del taller tienen que cumplimentar un “ticket” de cada paso de la intervención, con fotografías e información sobre lo que se va a realizar. La marca va dando el visto bueno para cada acción, “si vas a cortar por aquí, si vas a sustituir una aleta o el pegamento que vas a usar”, explica Ángel Madroño. “Todo coche reparado tiene que quedar
como si saliera de fábrica”, añade.
“Con tantos protocolos de la marca, todo resulta más tedioso, pero al final se asegura la calidad de la reparación. Hay que tener máximo cuidado porque si te saltas un paso te echan la reparación para atrás”, resalta Oliver Falcón, jefe de taller, ocho años ya en la plantilla de Talleres Pedro Madroño.
Como taller autorizado en carrocería por Tesla, Ángel Madroño asegura que su empresa va a ganar en posicionamiento y prestigio, y eso le permitirá además hacer a Talleres Pedro Madroño más fuerte ante las compañías de seguro y “subir así la hora ponderada, ya que las intervenciones sobre los Tesla, una vez negociado con las aseguradoras, siempre van a ser de un precio/hora mayor que con los vehículos de otras marcas, en una zona como la de Toledo, además, donde las compañías pagan de los precios más bajos de España”.
Además, confía en que le ayudará a ampliar clientela de usuarios de coches Tesla procedentes de provincias limítrofes como Madrid y Ciudad Real y afianzar así la rentabilidad de un negocio que en sus dos centros (Toledo y Talavera de la Reina, en el que comenzó todo), realiza unas 6.000 reparaciones al año y factura 58.000 horas de trabajo. Como para que Tesla no quisiera reclutarle para su causa carrocera…

Entrada de Taller Pedro Madroño, en Toledo.
Los 26 de Tesla en España
Actualmente, Tesla cuenta con 26 talleres de chapa y pintura salpicados por toda la geografía española. El mapa de su distribución por provincias es el siguiente, con sus respectivos nombres, aunque próximamente se sumarán más que se encuentran en proceso de certificación: Madrid (6 talleres: Valores Unidos VUSA; Gresalba; Tecnisport Madrid, en Alcorcón; RIC Madrid, en Las Rozas; Centrocar Alcalá, en Alcalá de Henares y Dupesan, en Alcobendas), Barcelona (4: Iberplancha, Car Condal Badalona, Talleres Santa Eulalia, en Terrassa, y Planxa i Pintura Anoia, en Igualada), Valencia (2: Talleres Gresalba y Autoimpacto), Girona (1: Classicauto Girona), Tarragona (1: APR Carroseria), Alicante (1: Alicar), Baleares (1: Multixapa), Zaragoza (1: Talleres Auto Sport), Navarra (1: Autochapistas), Bilbao (2: Gaursa, en Iurreta y Carrocerías El Valle, en Barakaldo), Vigo (1: Talleres Castiñeira), Sevilla (1:
Kron Auto), Granada (1: Talleres ECJ Sport, en Albolote), Albacete (1: Repaut), Toledo (1: Talleres Pedro Madroño) y Asturias (1: ICSA, en Siero).
Los tres innegociables: formación, maquinaria y recambios
Es Tesla quien gestiona los criterios de selección. Un proceso exigente que tiene tres requisitos innegociables para lograr la deseada placa de taller de carrocería aprobado por Tesla:
- Formación: Impartida por Tesla, pero con inversión a cuenta del taller. Se exige que, al menos, la culminen dos operarios de producción, preferiblemente, chapistas. Consta de dos partes y ambas se realizan en el extranjero, en Europa. La primera está vinculada a la electrificación con enseñanzas en electricidad, manejo de alta tensión, propulsión y gestión térmica. La segunda certifica en soldado de aluminio y acero.
- Maquinaria: se debe poseer una serie de herramientas específicas, como sus vehículos, para poder trabajar en las reparaciones según los métodos que establece la marca estadounidense y con la garantía de que se devolverá el automóvil al propietario como si fuera original, con idéntico nivel de seguridad. Se debe poseer, al menos: bancada completa con sistema de medición, máquina de soldadura Migmag, máquina de soldadura por puntos (de resistencia) y remachadora para remaches estructurales. Asimismo, dentro del taller, se exige por cuestiones sostenibles y de seguridad una zona de trabajo específica para el aluminio, separada del resto del taller.
- Recambios: Se les proporciona a los talleres recambio original de Tesla. Una vez formados y con la maquinaria lista, los mecánicos deben realizar las reparaciones con ese patrón de dejar el vehículo idéntico a como sale del concesionario tras su venta.
Este reportaje está incluido en el Manual de Chapa y Pintura 2026, ya disponible, que elabora cada año Infocap.