Es una quimera. Conseguir una cita y lograr la reparación del vehículo se ha convertido en una odisea en Baleares, Lo mismo que en el resto de España. Un peregrinaje que dura semanas y que cuenta con numerosos obstáculos, condicionantes que lastran el día a día de los talleres mecánicos. La demanda está por las nubes, hay mucho trabajo, cierto, pero el escenario es una maraña de difícil escape.
La principal de esas trabas es la manida mano de obra. O más bien la falta de ella. Así lo afirma Joan Sureda, vicepresidente de la Asociación Balear de Especialistas Reparadores de Automoción y Náutica, Aberan: "Es el gran problema que sufrimos, la carencia de mano de obra, porque la gente que sale de los institutos necesitan, además, un tiempo de formación". En su opinión, ahí los concesionarios parten con algo de ventaja, puesto que "los alumnos salen de los Grados Superiores de Formación Profesional y deben hacer las prácticas en talleres que abarquen todas las ramas, y los que mejor pueden ofrecérselo son los concesionarios, ahí, la candidatura de los talleres pequeños perdemos pujanza", lamenta en declaraciones a Última Hora.
Desde Aberan, que engloba a más de 400 talleres por todo el archipiélago balear, son claros y saben que "ahí está el socavón, hacen falta más de mil profesionales del sector en Baleares, porque cada vez somos menos mecánicos", alertan desesperados, porque "no hay gente joven con experiencia", añaden introduciendo un problema encadenado a la carencia de personal: la ausencia de relevo en las nuevas generaciones.
"En cuanto un taller cierra por jubilación, ya no sigue en marcha con otras personas", lamenta Sureda, que aún mantiene inefable su negocio de posventa en Son Cladera (Mallorca). "Esta falta de personal, a menudo, lleva al propietario a ser mecánico y administrativo, porque no hay manos para todo, así que toca abarcar varios frentes, lo que a veces nos hace perder unas horas que podríamos dedicar plenamente al trabajo en el taller, pero, entonces, a ver quién gestiona recambios, proveedores, prepara y almacena las facturas...", enumera sobre una lista interminable.
Quince días de lista de espera
"Hay menos talleres, pero sí más coches, porque el parque automovilístico crece y a la vez también es más viejo, demanda más reparaciones, y a ello hay que sumar esa falta de mano de obra", prosigue su relato el vicepresidente de Aberan, sin olvidar otros ingredientes como "la dificultad para encontrar y recibir recambios". Con todo ello, el "guiso" resultante es un "evidente colapso en la mayoría de talleres, que no pueden atender cómo y cuando toca a sus clientes".
"Es frecuente e irónico que a más de un cliente, cuando le dices que no le puedes coger su coche en unos días, se va a otro taller, pero a los pocos días o a la semana vuelven al tuyo, porque lo que han visto fuera es igual o peor, así está la situación", relata calibrando en "unas dos semanas como mínimo la lista de espera" en su taller. "Si la avería es más grave cerca del mes, si es cosa rápida, tal vez en una semana", abre la horquilla de plazos.
Y una vez arreglado, toca hablar de presupuestos, de facturas. Lógicamente, se tiñen de este conglomerado de hándicaps. "Los costes cada vez son más altos y el margen de ganancia en ocasiones mínimo, encima nos dicen que somos caros", sostiene molesto. "Los recambios son caros es inevitable pagar, como mímimo, su coste", afirma antes de explicar otra consecuencia: dónde meter tanto coche en los aledaños del taller. "La grúa nos deja el coche y lo tenemos que aparcar en la calle, y si podemos, meterlo dentro de noche, ya no digo nada de los que están en la zona ORA, que hacen malabarismos para moverlos y cambiar los tickets", expone Sureda.
Como posible solución, en Aberan se han embarcado en el proyecto de crear "un aula escuela". Porque hay que buscar la mano de obra de dónde sea: "Nos planteamos la posibilidad de contratar a extranjeros, traer a gente de fuera o potenciar la formación de los jóvenes... De cada curso de formación salen unos 30 nuevos mecánicos, no son suficientes", concluye aplaudiendo iniciativas como la FP dual.