Durante las últimas semanas, las lluvias están azotando a todo el país, una descarga persistente con seis tormentas consecutivas, que se ha acentuado en esta primera semana de febrero con la última de ellas, Leonardo, que está dejando varias zonas de toda la Península Ibérica anegadas. Ante este riesgo evidente, Euromaster, red especializada en el cuidado y mantenimiento integral del vehículo, pretende advertir de las graves averías y daños mecánicos y eléctricos que puede sufrir un vehículo, si se ve afectado por una inundación o una riada.
De este modo, ha confeccionado un listado de elementos del vehículo que pueden padecer las consecuencias de estos temporales:
- El motor: Si el coche está en marcha mientras se sumerge en el agua, es muy probable que pueda entrar agua por la admisión del motor, lo que implica una rotura completa del motor. En un vehículo de unos 15 años de antigüedad, la sustitución completa del motor supera los 3.000 euros fácilmente. Por otro lado, en vehículos nuevos de gama media, la sustitución completa del motor puede valer entre 10.000 y 15.000 euros. ¿Y por qué se produce la rotura completa del motor? En una zona inundada, el agua puede entrar en los cilindros y al subir el pistón al punto muerto superior, como el agua no es compresible, dobla las bielas produciendo la rotura total del motor.
- Centralitas electrónicas: En un vehículo de combustión relativamente nuevo suele haber de 25 a 30 centralitas electrónicas, por lo que es más que probable que todas ellas se puedan ver afectadas por la gran acumulación de agua y por el resto de suciedad que suele ser arrastrada en una riada o en un desbordamiento. Sobre los precios, las centralitas electrónicas más baratas y sencillas tienen un coste de partida superior a los 300 euros cada una, mientras que una centralita más sofisticada y moderna puede costar de 1.000 a 5.000 euros.
- Frenos y suspensiones: En ambos casos, con una limpieza y secado a fondo se solucionaría el problema, por lo que sería un mal menor. Hay que recordar que junto a los neumáticos, los frenos y las suspensiones son dos de los componentes mecánicos en un vehículo que están más expuestos al viento, a la lluvia, al agua que se salpica al atravesar un charco, en suma, a todas las posibles inclemencias climatológicas.
- Escape: Hay que garantizar la extracción del agua para que no se pudra todo el sistema de escape. Los costes varían mucho, pero son mucho menores que en el caso del motor.
- Interior (asientos, salpicadero, guarnecido de las puertas…): Reparar el interior de un vehículo que se ha inundado es muy viable, es decir, todo el interior es recuperable. El proceso de recuperación es arduo, con una estimación mínima de unos 250 euros.
El coche eléctrico
Aunque la batería está diseñada para ser sumergida, el gran problema reside en el resto de todos los componentes electrónicos. Con toda probabilidad, un vehículo al sumergirse en una zona inundada, todos sus componentes electrónicos se verán afectados de forma grave o muy grave. Hasta tal punto, que puede llegar a que no compense la reparación.
Cobertura de todos estos gastos
Por lo general, los seguros de los coches no suelen cubrir los daños en el vehículo como consecuencia de una catástrofe climatológica, como es la DANA, la gota fría, el paso incesante de borrascas atlánticas de estos días, alud de nieve, “Filomenas”… No onbstante, es cierto que algunas pólizas sí los pueden incluir a través de una cláusula o anexo especial en la misma. En los demás casos, que es la mayoría, el Consorcio de Compensación de Seguros el que auxilia o ayuda a las personas para cubrir los costes materiales de sus bienes dañados (vehículos, en este caso).