TNU recuerda la importancia del reciclaje de neumáticos al final de su vida útil y subraya que es una herramienta eficaz para conservar materias primas, reducir la presión sobre los recursos naturales y avanzar hacia una economía más circular.
Los neumáticos al final de su vida útil son un claro ejemplo de economía circular aplicada a la industria. Su correcta gestión permite recuperar materiales valiosos, reducir la dependencia de materias primas vírgenes y evitar que millones de toneladas de materiales con potencial de aprovechamiento queden fuera del ciclo económico, explica la entidad.
Cada año se generan más de 300.000 toneladas de neumáticos al final de su vida útil en España, cerca de 4 millones de toneladas en Europa y más de 25 millones en el mundo.
La normativa europea y española establece una jerarquía clara para la gestión de residuos: prevenir, preparar para la reutilización, reciclar y, únicamente cuando no existan alternativas mejores, recurrir a otras formas de valorización.
En el caso de los neumáticos, esta jerarquía se traduce en distintas opciones para aprovechar sus materiales. Algunos neumáticos pueden destinarse a la reutilización o al recauchutado, alargando su vida útil y reduciendo la necesidad de fabricar nuevas cubiertas. Cuando esto no es posible, los materiales que los componen pueden recuperarse para nuevas aplicaciones industriales, deportivas, urbanas o de obra pública.
MATERIALES RECUPERABLES
Más del 90% del peso de un neumático está formado por materiales que pueden recuperarse y volver a tener utilidad en nuevos procesos productivos, incide TNU. Un neumático de turismo contiene caucho natural, cauchos sintéticos, negro de humo, acero y fibras textiles, todos ellos materiales con valor técnico e industrial.
La reutilización, el recauchutado y el reciclaje de estos materiales contribuyen a reducir la extracción de recursos naturales, disminuir el consumo de materias primas vírgenes y avanzar hacia modelos de producción y consumo más sostenibles.
El caucho natural procede principalmente de plantaciones situadas en regiones tropicales del sudeste asiático, África y América Latina. Su creciente demanda mundial plantea retos ambientales relacionados con la biodiversidad, el uso del suelo y la disponibilidad futura de recursos. Por ello, recuerda que aprovechar al máximo los materiales ya existentes en los neumáticos usados adquiere una importancia cada vez mayor.
El caucho reciclado se emplea en carreteras más sostenibles, pavimentos deportivos, parques infantiles, elementos de movilidad urbana, aplicaciones industriales, aislantes y materiales para la construcción. El acero recuperado vuelve a incorporarse a procesos siderúrgicos, mientras que las fibras textiles pueden encontrar nuevas aplicaciones industriales.
INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
El reciclado de neumáticos está viviendo una transformación impulsada por la innovación tecnológica y las nuevas exigencias ambientales.
Entre las tecnologías con mayor proyección se encuentra la pirólisis, siempre que se desarrolle en instalaciones adecuadas y con salidas industriales verificadas para los materiales obtenidos. Este proceso permite recuperar productos de valor como aceites, gas, acero y negro de humo recuperado.
El negro de humo tiene una especial relevancia, ya que representa aproximadamente entre el 20% y el 30% de la composición de un neumático y es uno de los componentes que contribuyen a su resistencia, durabilidad y comportamiento frente al desgaste. Su recuperación permite reincorporar a la industria una materia prima estratégica cuya fabricación tradicional requiere un elevado consumo de recursos fósiles.
En materia normativa, la reciente aprobación del Real Decreto 712/2025 supone un "paso importante para el sector de los neumáticos al final de su vida útil en España", afirma TNU. La norma adapta la gestión de este flujo de residuos al nuevo marco de economía circular, refuerza la trazabilidad, las obligaciones de información y los objetivos de preparación para la reutilización, reciclaje y valorización.
Este nuevo marco favorece una gestión más eficiente y transparente, orientada a aprovechar mejor los recursos contenidos en cada neumático y a garantizar que sus materiales puedan reincorporarse a nuevos usos productivos.