La madrugadora ola de calor de finales de mayo y un junio ya más cálido de lo habitual han dado paso al julio más abrasador de los últimos años en casi toda España. Quien más, quien menos busca refrescarse como puede. También dentro de los vehículos cada vez que se pone al volante. En su interior, se alcanzan hasta 50 grados centígrados. Buena prueba de ello dan en una de esas comunidades donde el sol aprieta con más fuerza. Y es que en Extremadura, el termómetro está poniendo a prueba la climatización de los vehículos. Por ello, no es de extrañar que su carga y reparación se haya disparado en toda la región. "No hay día en que alguien pregunte por el aire acondicionado", reconoce Isidro Ramos, tercera generación de mecánicos en Talleres Isi, San Roque (Badajoz).
Esta fiebre anual por la climatización ha sido la gota definitiva, según informa el diario Hoy, para llenar el vaso este julio. Cuando el cliente se percata de que el habitáculo no enfría lo suficiente, acude al taller con urgencia, casi a la desesperada, para ver qué sucede. Un aluvión de citas para terminar de abarrotar los negocios de reparación extremeños, que doblan sus entradas durante el verano por las habituales revisiones y mantenimientos previos a los desplazamientos por las vacaciones.
Lo confirma Ángel De Pedro, de Talleres Entrepuentes, en el polígono El Nevero de Badajoz, como cada verano, ya están desbordados: "La gente lo suele dejar todo para el último momento cuando se va de viaje, estos días calculo que nuestra actividad se incrementa un 50% respecto al resto del año".
Para un sector que ya percibe cada junio como se multiplican las citas, los termómetros al rojo vivo, avivan aún más la fragua de la saturación, aunque sea por unos pocos meses. "Nosotros tenemos una máquina para cargar el aire acondicionado, la sacamos en mayo y se guarda en septiembre, porque, a partir de ese mes, nadie se acuerda ya del aire acondicionado.... La recarga dura una hora, cuesta cien euros y estos días tenemos que dar cita", explica Isidro Ramos que, ante tantas peticiones sólo carga ya "a clientes habituales".
Parecido parnorama tienen en Mecanicar, otro taller de Badajoz, este situado en la barriada de Valdepasillas. Sus responsables aseguran que "de cada diez visitas, hay siete que tienen que ver con el aire acondicionado". También andan a tope de trabajo, y aunque para cargar no hay problema, para reparaciones posteriores si el coche tuviera una fuga no dan cita. En este taller, la recarga cuesta 90 euros si el vehículo tiene más años y por tanto utiliza un tipo de gas, o 155 euros si se requiere otro tipo de máquina.
En otros negocios, sale algo más econoómico, con ofertas que rondan los 64 euros cada recarga, pero el problema es que que cargar el sistema de aire acondicionado casi nunca es suficiente. En algunos casos, si el cliente observa que en pocos días esa carga no está sirviendo de nada, porque en realidad lo que tiene es una avería, el taller devuelve el dinero de la carga y sólo cobra la mano de obra, que ronda los 18 euros.
Porque, igual que para la recarga se suele dar cita de un día para otro, para esta segunda operación, los talleres pacenses no dan cita fácilmente. Están desbordados, ya de por sí, por los mantenimientos prevacionales y la falta de mano de obra, pero, además, en este 2026 que tuvo su "ola de calor inicial en mayo, llegaron ya entonces las primeras visitas por la climatización" que, "ahora", en las semanas posteriores, han "cantado" sus averías que hay que atender, argumentan los propios mecánicos.
Fugas, fallos eléctricos, del compresor...
La horquilla de averías es muy amplio, en ocasiones, puede deberse a un fallo eléctrico o, tal vez, del compresor, pero si la climatización no funciona suele deberse a una fuga, y esta no da la cara de manera evidente. Para ello, hay máquinas especiales, no todas son iguales, y siempre se recomienda estar pendiente, tras la recarga si el coche cada vez enfría un poco menos, señal de que se está descargando el sistema, por lo que hay que abordar el motivo.
En el caso del compresor, según analiza Pedro Álvarez, de Talleres Grip, la reparación puede oscilar entre los 400 y 500 eur.s. Si es una fuga en alguna de las conducciones, el precio de la factura va a depender de dónde esté ese problema, si el lugar es más o menos accesible y, por tanto, hay que emplear más o menos tiempo de mano de obra.
"Preguntan a diario por las recargas o reparaciones de aire acondicionado, cada verano más, no sé si porque hace más calor o porque los coches cada vez son más antiguos", reflexiona Pedro Álvarez, cuyo taller está en la calle Manuel Sánchez Barriga, en la barriada de La Estación, de Badajoz. En su caso, una carga cuesta 80 euros más IVA, aunque luego hay que ver si, esa operación, es suficiente. "Si el cliente necesita una carga se le puede dar cita de un día para otro, pero si es una reparación, porque hay que averiguar el motivo de que se le descargue, entonces ya nos vamos a una semana, porque ahora hay mucha tarea", añade.
Falta de mano de obra
A su juicio, el problema también tiene tintes "sociales". "Hay más población y, por tanto, más coches y los talleres siguen siendo los mismos de siempre, porque no hay suficiente mano de obra", corroboran en Talleres Entrepuentes, donde han detectado que, cada vez más averías tienen que ver "no con estado de los frenos o las ruedas como antes, sino con inyectores y filtros, tiene que ver con el combustible, con el biodiésel que cada vez se usa más", señalan.
Sobre esa falta de mano de obra formada, Ángel De Pedro aprovecha para hacer un llamamiento a las mujeres, que se han empezado a introducir lentamente en este sector tan masculinizado y, por lo que ha observado, "son mucho más eficientes y rápidas", alaba.
"Llegar y ponerse directamente al tajo"
"Es una época de alta demanda, equiparable a los días previos a la Semana Santa o las Navidades, lo que ocurre también es que, en estas fechas, el aire acondicionado es un elemento más a tener en cuenta además del estado de los neumáticos, el aceite o los frenos", argumenta Francisco Pantín, presidente de Aspremetal (Asociación de Empresarios del Metal de Extremadura).
"Hay un pico de trabajo ahora muy importante en los talleres, intentando buscar huecos, haciendo horas y ajustando horarios, algunos incluso abriendo a las siete de la mañana para combatir también las condiciones climatológicas adversas, porque se trata de garajes y naves industriales donde el calor aprieta, se busca dar servicio y con las mejores condiciones para los profesionales, pero, en esta época, todo es siempre con prisa, porque llevar el coche al taller de deja para última hora, y luego nos juntamos, además, con la carencia de profesionales".
"Actualmente" -reconocen desde Aspremetal- "contar con trabajadores con el conocimiento y la formación necesaria no es fácil, y hay que ir buscando personas que se puedan incorporar desde el primero momento, porque, no es una estación para formar sino de ponerse directamente al tajo, y eso no es sencillo", analiza Pantín, que pide a los conductores una mejor coordinación con los talleres: "Si alguien va a viajar en agosto que vaya pidiendo la cita ya, porque lo deseable es que todo el mundo viaje con el vehículo revisado por una cuestión de seguridad".