Dentro de los mandamientos de la sostenibilidad en la posventa, priorizar la reparación frente a la sustitución es uno de los máximos argumentos. Porque promueve la reutilización de piezas y, esto, lógicamente reduce el impacto ambiental. Porque la reparación evita un mayor consumo de materias primas, reduce la generación de residuos que terminen en el vertedero y minimiza la generación de emisiones resultantes de la fabricación de la pieza y su posterior transpporte. Por ello, cada vez más, los talleres enfilan su política hacia la reparación, puesto que es sinónimo de eficiencia y competitividad.
Un buen ejemplo se observa en el índice de reparabilidad de las piezas, fundamentalmente de carrocería, pero también de otros tipos. Dicho índice es un termómetro clave de sostenibilidad en el sector. Y en España, su aplicación se ha incrementado en los últimos años. De esta forma, según los datos de Solera en el Libro Blanco de la posventa sostenible de Cesvimap, en 2024, el índice de reparabilidad alcanzó el 69,1%. O lo que es lo mismo, 3,2 puntos porcentuales más que en 2023, que se cifró en 65,9.
Una evolución que se vienen manteniendo en constante alza desde el inicio de esta década, puesto que desde los 63,5% del 2020, se aumentó al 64,2% en 2021 y al 65,5% en 2022.
Madrid, Cataluña y Valencia, a la cabeza
Mientras tanto, al desmigar por comunidades autónomas el índice de sostenibilidad, los tres primeros puestos de la clasificación son para tres comunidades autónomas que poseen grandes núcleos urbanos, capitales de gran población, en los que el parque, en consecuencia, también es mucho mayor. Es el caso de Madrid, que ocupa el primer lugar con un destacado 77%. Por debajo, a distancia, aparecen igualadas Cataluña y Comunidad Valenciana con un 72%.
A continuación, en el listado, figuran Castilla-La Mancha, muy de cerca, con un 71%; Extremadura, con el 69%; Andalucía, con el 68%; Islas Baleares y País Vasco, con el 66%; y Navarra, con el 65%.
Estos datos no hacen sino corroborar la evolución sostenible en una industria del automóvil que ha dado pasos agigantados en las últimas décadas. Y lo ha hecho impulsada por los avances tecnológicos y por la demanda de vehículos más eficientes, ligeros, seguros y reciclables al final de su vida útil. Para ello, los materiales de fabricación de los automóviles desempeñan un papel fundamental en la calidad, la resistencia y el rendimiento de los vehículos, pero también en sus posibilidades de reparación, reutilización o, finalmente, reciclado.