La primera promoción de Motio ya está en marcha. El sueño de Grupo Peña, socio de Grupauto Unión Ibérica, para formar a futuros mecánicos, hecho realidad. Desde el pasado mes de septiembre, un total de 48 alumnos, de edades comprendidas entre 15 y 20 años (entre ellos dos chicas), está cursando el primero de los dos años que comprende la formación profesional reglada, en los grados medio y superior de Automoción.
El proyecto de Motio se centra en un tipo de enseñanza absolutamente novedosa, al tener en cuenta de forma directa las necesidades del mercado laboral del sector de la posventa, la implicación de proveedores de Grupo Peña, la naturaleza y equipamiento de las instalaciones y la metodología aplicada en la formación. Y una imagen y comunicación muy moderna para resultar atractiva a los más jóvenes, hay que añadir.
Motio es ya una de las iniciativas en funcionamiento que acoge Campus Córdoba, “el primer campus privado exclusivamente de FP de Europa”, como destaca Francis Peña, responsable de Proyectos de Grupo Peña, que aprovecha la celebración de la primera edición de la feria Equipia 2026, organizada por la empresa distribuidora de recambios, para enseñar con enorme satisfacción las instalaciones a los medios de comunicación especializados, entre ellos Infotaller.
Entre las abundantes peculiaridades del proyecto, sin duda destaca quién lo abandera, Grupo Peña, una empresa privada no especializada en la gestión de la formación, pero muy conocedora de las demandas y carencias de personal en los talleres. En este sentido, Motio se asienta en Campus Córdoba representando a la automoción, en un espacio que comparte hasta la fecha con otras empresas enfocadas a la hostelería y restauración (Noor, Soho Hoteles) y el comercio y marketing (Silbon, tiendas de moda), pero que ampliará en breve a otros sectores.
Cinco aulas-taller
En el complejo del Campus Córdoba, que abarca 55.000 metros cuadrados, en estado de casi abandono hace apenas cinco años y de un impactante estilo arquitectónico denominado brutalismo, las instalaciones de Motio ocupan 1.200 metros cuadrados, distribuidos en cinco aulas-taller (separadas por especialidad: mecánica rápida, averías y carrocería y pintura) y dos aulas teóricas. En ellas se imparten por cada grado un total de 2.000 horas lectivas, repartidas en dos años, de las que 500 horas se dedican a formación dual, con prácticas curriculares en empresas del sector.

Francis Peña, responsable de Proyectos de Grupo Peña, y Máximo Pozo, director de Motio.
La apuesta por una enseñanza práctica en Motio es total, el 90% de la formación se realiza en las aulas-taller, absolutamente equipadas con maquinaria y herramientas más avanzadas, y el 10% restante se dedica a teoría. Dos de esas aulas-taller llevan asociados los nombres de Shell y Autel, en su condición de 'Pole Position Partners' de Motio, como lo es también Schaeffler. Grupo Peña ha contado con algunos de sus proveedores para la puesta en marcha de Motio, y otras marcas como NRF, ZF o Delphi apoyan también explícitamente el proyecto como ‘Workshops Partners’.
Grupo Peña ha invertido hasta la fecha un millón de euros en Motio, una idea forjada hace cinco años por la empresa distribuidora en respuesta a la falta de profesionales y la velocidad de los cambios tecnológicos en el mundo de la automoción. “El 70% de las preocupaciones de los talleres tiene que ver con la formación. Motio se crea para generar una cantera de futuros profesionales", explica Francis Peña, durante la visita que hacemos al centro, acompañado por Máximo Pozo, director de Motio.
Una start-up
Francis Peña va desgranando con indisimulado entusiasmo lo que el proyecto representa y los objetivos que desea alcanzar. “Motio se ha montado como una start-up. Nuestro sueño es conseguir que los alumnos sean rentables y aporten valor añadido a los talleres desde el primer momento de su incorporación al mundo laboral”. La aspiración máxima, hacer que todos los alumnos que se gradúen en Motio lo consigan.
En Motio se ha proyectado todo, desde los temarios de los cursos al perfil de los alumnos (una decena de lo que forman parte de su primera promoción son hijos de propietarios de talleres) y, por supuesto la metodología, con un modelo absolutamente disruptivo que responde a las siglas SCAR, en el que cada letra responde al procedimiento a aplicar. Así, la “S” corresponde a superposición de asignaturas, con temarios propios adaptados a la realidad del taller, no meras réplicas de los contenidos reglados por el Ministerio de Educación para la formación profesional en automoción.

La importancia de la imagen en las instalaciones de Motio.
La “C” de SCAR hace referencia al término colaborativo, en el que se pretende simular el esquema de aprendiz y oficial y que en la práctica supone que la formación en las aulas-taller se imparta en grupos de tres. Los profesores no son docentes al uso, cuentan con una experiencia de al menos tres años en talleres.
La “A” significa “aprender haciendo”. Y eso sólo es posible disponiendo de medios técnicos, de los que en Motio abundan. Un ejemplo ilustrativo: la escuela cuenta con diez máquinas de diagnosis, aportadas por Autel. Y los contenidos técnicos se combinan también con otras asignaturas como inglés, sostenibilidad, etc.
Escuela de valores
Finalmente, la “R” representa retos y proyectos. “No somos solo una escuela técnica, también somos una escuela de valores, como el del trabajo en equipo y el compañerismo”, señala Francis Peña, quien destaca también al acuerdo alcanzado con dieciséis talleres de la zona de Córdoba para que los alumnos de Motio realicen sus prácticas curriculares obligatorias en empresas, bajo la fórmula de formación dual. En el futuro se aspira incluso a que entre final del curso (junio) y el inicio del siguiente (septiembre) se pueden hacer prácticas remuneradas extra-curriculares.
A corto plazo, Motio espera atraer a más aspirantes, una vez concluidas las obras de la futura residencia del Campus Córdoba, que permitirá a parte del alumnado alojarse en el propio complejo, y ampliar así su ámbito de influencia a lo que ahora se limita a Córdoba capital y poblaciones cercanas. En cuanto a los contenidos de la formación, Motio tiene previsto asimismo ampliar su oferta a la especialidad de vehículos pesados, no sólo para camiones, sino también formación sobre vehículos agrícolas y militares.