Liqui Moly introduce un nuevo procedimiento de comprobación digital para sus aceites. Un código QR individual en la tapa del bidón, que permite comprobar la autenticidad del producto en tiempo real.
Desde 2023, las tapas de los envases de aceite llevan códigos QR que sirven para la trazabilidad de los artículos. Gracias a los números de lote únicos, se ha podido rastrear el origen y, desde mediados de mayo, estos códigos QR están siendo sustituidos por una versión optimizada, no copiable, con un marco verde. Todos los aceites cuentan con este sistema, que llegará al mercado de forma progresiva. Durante la fase de transición, coexistirán en el mercado tapones con y sin el marco verde. Los que aún no lo tienen no pueden verificarse mediante la nueva herramienta digital.
Gracias al nuevo QR se permite comprobar digitalmente en tiempo real. Basta con un breve escaneo para que saber si es un auténtico producto Liqui Moly. Además, se obtiene más información sobre el producto y su aplicación. Si se detectan discrepancias, se redirigirá a la aplicación de autenticación. Después de volver a escanear el código, se verifica claramente si es original o falso.
En el caso de una falsificación, el usuario accede a un formulario de contacto a través del cual puede denunciar la falsificación y la empresa puede tomar las medidas oportunas.
“Al igual que todos los fabricantes de lubricantes, nos enfrentamos en todo el mundo a falsificaciones, contra las que tomamos medidas legales, la calidad de nuestros aceites los convierte en un blanco predilecto, las falsificaciones causan pérdidas económicas, socavan la confianza de los clientes, a veces provocan daños en el motor e incluso pueden poner en peligro la salud de los usuarios”, afirma Marco Esser, director de marketing de Liqui Moly.