Acción, reacción. Tras las reuniones mantenidas esta misma semana, con Fevauto y Astrauto, asociaciones provinciales de talleres de reparación de vehículos de Valencia y Castellón respectivamente, la vicepresidencia tercera y consejería de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha anunciado este 17 de julio un pacto, con dichos representantes de los talleres de reparación y los gestores autorizados, para agilizar la retirada y mejorar la gestión de los denominados NFU -Neumáticos al final de su Vida Útil-.
Uno de los presentes en dichas reuniones fue el director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, que ha trasladado la "voluntad de la Generalitat de favorecer la coordinación entre todas las partes implicadas para mejorar el funcionamiento del servicio, dar respuesta a las necesidades planteadas por el sector y acelerar las recogidas, avanzando hacia la normalización progresiva de una actividad que se vio gravemente afectada por el impacto de la DANA".
En este sentido, tras exponer la problemática se ha pactado este plan de choque para solucionar problemas puntuales de acopios. Y es que, desde la consejeria ha destacado la importancia de la "colaboración entre administraciones, sistemas de gestión, gestores y sectores productivos para garantizar una correcta gestión ambiental de los residuos y continuar avanzando en los objetivos de economía circular".
Para corregirlo, la Generalitat continuará realizando un seguimiento de las medidas acordadas y mantendrá abiertas las vías de comunicación con todos los agentes implicados para favorecer una prestación eficiente del servicio y asegurar la adecuada gestión de los neumáticos fuera de uso.
Las consecuencias de la DANA
En opinión de Jorge Blanco, la situación actual se enmarca en un contexto provocado por las consecuencias de las riadas de finales de 2024, que provocaron un importante incremento del volumen de neumáticos que debían ser gestionados y afectaron a diferentes instalaciones vinculadas al tratamiento de residuos.
No en vano, la consejería defiende que, en aquel momento, para hacer frente a esta situación extraordinaria, la Generalitat coordinó el reciclaje de más de 30.000 neumáticos recogidos en las zonas afectadas, evitando su vertido y garantizando su correcta valorización y tratamiento ambiental.
Sin duda, a su juicio, la experiencia adquirida durante aquella actuación ha puesto de manifiesto la importancia de reforzar la coordinación entre todos los agentes implicados para responder con eficacia a situaciones de elevada carga de gestión y seguir garantizando la protección del medio ambiente