Astrauto, la Asociación de Talleres de Reparadores de Automóviles y encargada de velar armas por los negocios de posventa en Castellón, estima que, actualmente, alrededor del 15% de los talleres que permanecen activos en esta provincia son ilegales. Una cifra que implica un descenso moderado, pues en 2022, según informa Castellón al Día, la presencia de los talleres clandestinos era del 20%.
Una economía sumergida difícil de extirpar del tejido empresarial de Castellón, aunque este dato viene a refrendar la labor realizada por las asociaciones profesionales, junto con las fuerzas del orden y organismos públicos como la Inspección de Trabajo. "Da sus frutos", reconocen desde Astrauto, ciñéndose al problema desde el sector de la reparación de vehículos, donde la "competencia desleal y el consecuente riesgo de la seguridad vial aparecen como consecuencias directas de estos talleres ocultos.
"Una de las problemáticas con las que nos encontramos en el día a día de los talleres, y por la cual se está luchando en la asociación, es esta economía sumergida, porque está causando mucho daño a los talleres que sí cumplen con todos los requisitos que marcan las leyes", denuncian desde los talleres castellonenses. "Estos talleres ilegales realizan una competencia desleal, porque revientan los precios/hora que existen actualmente en el mercado por tener menos costes que los talleres legalmente establecidos, al no cumplir con las normativas de medio Ambiente e Industria», lamentan desde la patronal presidida por Ángel Sánchez desde 2020.
Otras muchas ocasiones, la razón de la existencia de estos talleres no hay que buscarla en la huida de cumplir con la normativa o afrontar costes inasumibles. En dichos casos, oan sólo hay falta de conocimiento está detrás en buena parte de la actividad de pymes ocultas al fisco.
"Los talleres ilegales siguen siendo un problema para toda la sociedad, porque influye en la seguridad vial por no dan ningún tipo de garantía de reparación", puntualizan desde Astrauto, asegurando que "seguimos luchando porque estos talleres se pongan al día, muchas veces por desconocimiento,otras por la enorme carga burocrática que se necesita para montar un taller de reparación totalmente legalizado".
Así, en busca de atajar este problema, la asociación "realiza mesas redondas con los responsables de diferentes organismos públicos implicados en el correcto desarrollo de la actividad y colabora activamente tanto con la policía autonómica como con el Seprona de la Guardia Civil".
Envejecimiento del parque y falta de relevo
Por otra parte, Astrauto confirma que un buen pellizco de esta actividad ilega en los talleres llega por una razón muy clara: el envejecimiento del parque automóvil en Castellón. "Los talleres están teniendo bastante actividad en este inicio de año debido en parte al envejecimiento del parque móvil que cada vez es más acusado, el 45% del parque móvil está por encima de los 15 años".
No obstante, más actividad no equivale siempre a un incremento de ingresos. Y es que, "desde 2022, el precio de los materiales ha crecido sobremanera y el problema estriba en que los talleres se hallan en la difícil tesitura de renunciar a trasladar el total de los sobrecostes a la factura de los clientes, más aún si se trata de automóviles envejecidos y clientes ya fidelizados con los años", analiza la patronal. Otro problema añadido es la manida falta de relevo generacional. "La mayoría de los cierres de taller que se producen son por jubilación de los empresarios y sin tener una generación que continúe con el negocio", concluyen desde Astrauto.