Reparación | ¿Son ciertos los mitos sobre la mejora del rendimiento de los frenos?

Existen numerosas creencias populares para mejorar el sistema de frenado, pero no todas son válidas para una aplicación generalizada.

Como norma general, no conviene modificar el sistema de frenado
Como norma general, no conviene modificar el sistema de frenado

Los mitos sobre la mejora en el rendimiento de los frenos abundan, pero como norma general no conviene hacerles caso. En numerosas ocasiones , en el blog de Road House se ha comentado la importancia que tienen los frenos para una conducción segura y así evitar accidentes, por eso aconsejan cambiar con regularidad las pastillas y el líquido de frenos bajo los criterios de un taller profesional. Ahí seguro que el consejo que les dan es el acertado.

De todas formas, veamos los mitos más comunes que existen acerca de la mejora del rendimiento de los frenos:

  1. Es bueno cambiar los discos de freno por unos más grandes. Aunque pueda parecer que los discos de freno de mayor tamaño mejoran el rendimiento de los frenos, apenas lo hacen. Los componentes de frenado de un vehículo se ajustan a sus características antes de que el vehículo abandone la planta de producción. Conviene recordad que el tamaño del disco de freno depende del tamaño de las ruedas, así como de su diseño de serie, peso y de la distribución de los frenos delanteros y traseros. Por tanto, no se recomienda la sustitución de discos que no respeten el tamaño original.
  2. Es bueno cambiar las pastillas de freno por unas nuevas con un coeficiente de fricción más elevado. Pues no. De hecho, un coeficiente de fricción demasiado elevado puede empeorar el rendimiento y el confort en la frenada. Si el coeficiente de fricción es demasiado elevado, aumentará el mordiente de una forma distinta a los parámetros de fábrica del sistema antibloqueo, pudiendo llegar a descompensar la frenada y que el vehículo derrape. Es importante que el coeficiente de fricción de las pastillas de freno permanezca estable, especialmente en altas temperaturas.
  3. Es bueno cambiar los frenos de tambor por frenos de disco. A pesar de que los frenos de tambor aún se usan en las ruedas traseras de algunos turismos, mucha gente no quiere este sistema y desea reemplazarlos por frenos de disco porque piensan que el rendimiento de los primeros es mucho menor que el de los segundos. La fuerza de frenado de los frenos de tambor es superior a la fuerza de los frenos de disco, y bajo las órdenes de la electrónica la eficacia de frenado es similar en ambos casos, en especial en los vehículos pequeños en los que se emplean.

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