Reparación | ¿Cómo solucionar los problemas de dirección y suspensión en un Mazda 6?

Iberisa plantea los problemas de tracción en la dirección de un vehículo Mazda 6 2.3L de 2004 y los pasos a seguir en la revisión.

El vehículo afectado era un Mazda 6 2.3L de 2004
El vehículo afectado era un Mazda 6 2.3L de 2004

Los problemas de tracción en la dirección de un vehículo, generalmente son solucionados por los trabajadores de los centros de reparación mediante el mantenimiento de algunos elementos como los neumáticos, y su ajuste de presión, el reemplazo de los desgastados, o de otros componentes de la dirección, y la suspensión o alineación de las ruedas.

Sin embargo, hay algunos casos en lo que es importante realizar un estudio con más detenimiento para conocer la verdadera causa del fallo. En el blog de Iberisa, el problema de tracción real en un Mazda 6 2.3L de 2004 proviene del desgaste desigual de los frenos en la parte trasera, como consecuencia de que, tras la conducción, el freno trasero izquierdo se pega.

Para llevar a cabo esta reparación, se realiza la búsqueda de información del vehículo, se han empleado herramientas de escaneo, una máquina de alineación de 4 ruedas, el conjunto de manómetro de dirección asistida y una máquina de lavado para dirección asistida.

El problema de este Mazda persiste desde hace tiempo, y comenzó tras el choque del automóvil contra un bordillo. El propietario del vehículo ha reconocido que en varios talleres mecánicos se habían reemplazado, previamente a esta reparación, algunas partes del automóvil. Los puntales, tirantes y el brazo de control inferior derecho habían sido reemplazados ya, todo en varias ocasiones y en diferentes talleres.

Los operarios del centro de reparación buscaron en el sistema que no existan boletines de servicio técnico (TSB) o campañas de servicio relacionadas con el problema. Además, se buscan especificaciones de alineación.

Una vez entendido el problema que describe el conductor, el mecánico comprueba de primera mano los hechos. Al conducir el vehículo, notaba que requería hacer un mayor esfuerzo de uno de los lados. Sin embargo no detectó cambios en la dirección al acelerar el vehículo, lo que puede indicar en un coche de tracción trasera, problemas del diferencial o en la alineación; y en el caso de los de tracción delantera, que pueden existir fallos en el montaje del motor. Por último, en los vehículos de último modelo, debe asegurarse de que no haya control de tracción o luces ABS encendidas.

Diagnosticar el vehículo

Para descartar posibles problemas iniciales, se llevó a cabo una prueba de la presión de los neumáticos, la revisión del desgaste de los neumáticos, y los frenos, el escaneo de códigos de falla en los módulos ABS o TCS, y el escaneo de velocidad de cada rueda. Finalmente, se realizó una alineación de las cuatro ruedas, aunque las especificaciones de alineación eran correctas.

Para comprobar si la falta de lubricación podía ser la causante del fallo, se procede a desconectar el varillaje de dirección del brazo de control y girar de lado a lado para verificar el exceso de resistencia, pero tampoco este es el problema.

Los síntomas del problema eran claros: un tirón y un ligero esfuerzo para devolver la dirección al centro después de un giro a la derecha, ¿podría ser que la cremallera de dirección sufriera algún daño con el choque del vehículo? 

Para asegurar que el bastidor de dirección tampoco era el que ocasionaba este fallo, se verificó la especificación de presión de la dirección asistida. Tras conectar el conjunto de prueba de presión de dirección asistida al vehículo. El juego de manómetros viene con adaptadores que permiten que el manómetro y una válvula de control de desvío se conecten entre la bomba y el mecanismo de dirección. Los pasos que deben seguirse para emplear esta herramienta son los siguientes:

  • Conectar el medidor.
  • Calentar el vehículo y volver a verificar el nivel de líquido.
  • Hacer funcionar el motor a aproximadamente 1.500 revoluciones por minuto.
  • Cerrar momentáneamente la válvula de derivación en el manómetro y observar la presión. Hay que asegurarse de no mantener la válvula cerrada durante más de unos segundos para evitar daños a la bomba.
  • La presión debe coincidir con las especificaciones del fabricante del vehículo.
    • Si la presión es inferior a la especificada, la bomba está defectuosa.
    • Si la presión es más alta que la especificada, la válvula de alivio de presión en la bomba está defectuosa.
  • Con la válvula de derivación abierta, hay que hacer funcionar el motor a 1.500 rpm mientras gira la rueda en cada dirección hasta la posición de bloqueo y observar la presión manométrica.
    • La lectura de presión en el bloqueo debe coincidir con la lectura de presión de la bomba cuando se realizó la prueba de derivación de la bomba.
    • Las presiones que giran en cada dirección deben ser las mismas.
    • Si las presiones no coinciden con la prueba de derivación de la bomba o no son las mismas de lado a lado, el mecanismo de gobierno tiene un problema y debe reemplazarse.

Como resultado de la prueba, el Madza mostró resultados similares en la prueba de derivación y de presión al girar a la izquierda (1.575 Psi), pero tan solo 1.400 al girar a la derecha.

Reparación del vehículo

La prueba de presión de la dirección asistida indicó que el problema venía de la cremallera de dirección, por lo que fue sustituida. Se procedió a limpiar el sistema con una máquina de lavado y a purgar el aire del mismo. Tras reemplazar la parrilla, la alineación de las ruedas se restableció.

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