Verano, invierno o all season. Es una de las grandes dudas cuando toca escoger que neumático se ajusta más al vehículo. Sin embargo, la respuesta no depende, precisamente, tanto del modelo del vehículo o del estilo de conducción, sino del uso real que se hace del coche a lo largo del año y de las condiciones climatológicas del entorno. Ante esta tesitura, Talleres Vulco ha querido ahondar en las diferencias entre cada tipo de neumático para que el profesional del taller tome la decisión correcta con cada uno de sus clientes.
En primer lugar, hay que tener en cuenta el clima, porque, en un país como España, las nevadas son poco frecuentes, pero existen zonas con temperaturas muy bajas en invierno, por ello, resulta esencial entender qué aporta cada solución para elegir con seguridad.
Por ello, un asesoramiento experto y personalizado por parte del taller puede ser clave para seleccionar correctamente el tipo de neumático, ya que la elección depende del kilometraje anual, del tipo de carreteras recorridas y del clima de cada zona. En Talleres Vulco, el cliente encuentra "una amplia oferta de neumáticos de todas las categorías para la gran mayoría de turismos del mercado, de modo que los especialistas tienen en cuenta todos estos factores para recomendar la opción más adecuada, la que garantice siempre la máxima seguridad, el mejor rendimiento y la mejor relación calidad-precio.
Neumáticos de verano: los más recomendados en gran parte de España
El análisis arranca con los neumáticos de verano, que ofrecen su mejor rendimiento cuando la temperatura ambiente se mantiene por encima de los 7º o 10 ºC. En estas condiciones destacan, frente a los de invierno y todo tiempo, por su capacidad de frenada, agarre en curva y tracción en condiciones de seco.
Pero, cuando las temperaturas bajan, aunque siguen ofreciendo un agarre correcto en seco, su rendimiento disminuye progresivamente. En mojado, según el modelo, mantienen prestaciones suficientes o incluso muy buenas durante todo el año.
Se recomiendan para los siguientes escenarios:
- Si se circula en zonas templadas donde las heladas no son habituales.
- Si no se realizan viajes largos por zonas frías durante el invierno.
- Si se alternan con neumáticos de invierno según la estación.
Neumáticos de invierno: la opción segura en temperaturas muy bajas
Hay que destacar que los neumáticos de invierno son la elección ideal cuando la temperatura se mantiene por debajo de los 7 ºC, tanto en seco como en mojado. Sus compuestos específicos garantizan la gomosidad del caucho incluso en frío extremo, y su diseño permite conducir con precaución sobre nieve y superficies deslizantes manteniendo un buen grado de seguridad.
En temperaturas altas, se desgastan más rápido, por lo que requieren alternar entre dos juegos al año. Aunque esto implica una mayor inversión, aporta seguridad en condiciones difíciles y durabilidad al trabajar cada juego menos meses.
El taller debe apostar por ellos en estos casos:
- Para circular habitualmente por carreteras heladas o nevadas.
- Para subir habitualmente a zonas de montaña o estaciones de esquí.
- Para quienes viajan mucho por carretera en invierno y pueden alternar con neumáticos de verano.
Neumáticos all season: solución versátil para todo el año
Los neumáticos todo tiempo combinan lo mejor de los de verano y los de invierno gracias a los avances en compuestos y diseño. En mojado, mejoran el agarre y la frenada respecto a los de verano, funcionan bien en temperaturas frías y, si llevan código 3PMSF, permiten avanzar sobre nieve en caso de nevada ocasional.
Pese a que no alcanzan el máximo rendimiento de los de verano ni el de los de invierno en condiciones extremas, se acercan mucho y resultan ideales para conductores que no buscan los límites de adherencia.
Esta tercera categoría, se recomienda en las siguientes opciones.
- Para realizar viajes largos durante todo el año.
- Para conducir en zonas con lluvias frecuentes.
- Para quienes suben a la montaña de forma ocasional, incluido en invierno.