Clepa, la Asociación Europea de Proveedores de Automoción, ha analizado las últimas cifras de su estudio "Pulse Check", que ha calificado como "desalentador". Y es que "la rentabilidad está cayendo a niveles que ya no permiten una inversión sostenida", afirma Benjamin Krieger, secretario general de Clepa. De acuerdo con el estudio, el 75% de los proveedores europeos prevén márgenes inferiores al 5% este 2026, mientras que casi uno de cada cuatro ahonda aún más y pronostica pérdidas.
Esta batería de guarismos se une al preocupante dato que ya aportó Clepa el pasado enero, cuando afirmó que los proveedores ya han perdido 104.000 empleos desde 2024 debido, en buena medida, a la inacción política. "La autonomía estratégica es el único camino para asegurar nuestro futuro de la posventa, y no podemos esperar más, es una realidad incómoda, pero simple: un sector que no puede generar rentabilidad sostenible no puede financiar la transformación tecnológicamente restrictiva que Europa exige, asegura Krieger.
Porque la realidad es que el mapa de la automoción se está rediseñando y Europa debe decidir su lugar. Su próximo paso no debe quedarse en ambiciones abstractas ni en hojas de ruta, ya que la presión económica extrema y las tensiones geopolíticas siguen aumentando. Por este motivo, todos esperan el próximo movimiento de Europa con la esperanza de que no se quede en ambiciones abstractas o planes de acción.
"Creemos en Europa, como proveedores del sector de la automoción, nuestro compromiso con el futuro industrial y medioambiental de este continente es inquebrantable, sin embargo, en estos momentos, la industria europea sufre una grave falta de liderazgo político", lamenta Krieger en su artículo correlativo al estudio de su asociación. "Una Europa fuerte no se construye únicamente con ambiciosos documentos políticos, se forja en nuestras fábricas, así que debemos apoyar a nuestros ingenieros con la misma firmeza con la que apoyamos nuestros objetivos climáticos, porque estamos viendo el alto coste de la indecisión".
El 40% de proveedores de automoción diversifica operaciones
El secretario general de Clepa asegura que se está "presenciando un cambio global crucial", como lo demuestra que "hoy en día, China genera casi el doble de valor añadido que la UE en el sector de suministro de la automoción, además, la producción europea ha disminuido".
El estudio también aprecia una concentración absoluta en las tecnologías clave, un reposicionamiento hacia la electrificación y las soluciones basadas en software, y una eliminación estratégica de las actividades de menor margen. Al mismo tiempo, aporta un dato desconcertante y es que "el 40% de los proveedores están diversificando sus operaciones más allá de la automoción para mantener la capacidad industrial y proteger a sus empleados".
"Esta agilidad demuestra la gran capacidad de la ingeniería europea, sin embargo, si bien la diversificación puede fortalecer la resiliencia a corto plazo, corre el riesgo de debilitar permanentemente la automocón europea si se convierte en una tendencia estructural", analiza Krieger.
Para solventar este escenario, el directivo de Clepa reclama que "las políticas deben, por fin, ponerse al día con la realidad". "Las empresas están tomando sus decisiones de inversión ahora, y no podemos permitir que la transición hacia una movilidad climáticamente neutra se convierta en una transferencia geopolítica de la prosperidad europea".
Descarbonización y electrificación
El informe también valora algunos brotes verdes, pues también se vislumbran buenas noticias. Por ejemplo, iniciativas como la Ley de Aceleración Industrial, recientemente presentada, sientan las bases para incentivar la producción local, pero la rapidez y la claridad son esenciales. Y es que existe el riesgo de socavar la eficacia de las medidas dirigidas expresamente a incentivar la producción europea. Por ello, el Parlamento Europeo y el Consejo deben ahora evaluar objetivamente a los socios comerciales para evitar la elusión.
Por otro lado, la descarbonización a costa de la desindustrialización es "una victoria ilusoria". Este debate es inseparable de los objetivos climáticos de Europa. "Acelerar la electrificación para cumplir las metas de reducción de CO₂ es el objetivo correcto, pero sin un marco industrial coherente que lo respalde, simplemente estamos trasladando la creación de valor y las cadenas de suministro fuera de Europa", avisa subrayando que "una Europa verdaderamente fuerte demuestra que la tecnología verde y la prosperidad económica se impulsan con el mismo motor".
A modo de concluisión, Benjamin Krieger deja claro que "Europa aún tiene tiempo para actuar, y las soluciones están sobre la mesa". "Contamos con el talento, la innovación y la tradición industrial necesarios para liderar la movilidad limpia a nivel mundial, seguro que la transición se producirá, y actuando con decisión hoy, podemos garantizar que su valor económico se genere aquí mismo, en nuestro país", finaliza esperanzado.