Hasta repararon una furgoneta, en pleno robo, y se fueron en ella con parte de la mercancía. Ladrones profesionales, según las últimas pesquisas, robaron la madrugada del miércoles 18 de marzo un taller mecánico en Albalate del Arzobispo (Teruel) y se llevaron tres vehículos y todo tipo de materiales y herramientas de taller -más de 30 ruedas, máquinas de gases y equipos de diagnosis...- por valor de más de 30.000 euros para sus dueños. Un auténtico desastre.
Al amparo y cobijo de la noche, de madrugada, según informa La Comarca del Bajo Aragón Histórico, los delincuentes desconectaron las cámaras de seguridad, cortaron los cables de telefonía y cualquier atisbo que pudiera dejar pruebas se su asalto a Talleres Alejo en el municipio turolense. Tampoco dieron pie a dejar huellas, puesto que emplearon guantes en todo momento, así que, pese a dejarse uno de los mandos de los coches en el taller tras el robo, los intentos policiales de recabar huellas fueron estériles.
Las sospechas apuntan a que conocían perfectamente la zona del robo, pues, para entrar al interior del taller, accedieron primero al polígono -que no dispone de seguridad- y después destrozaron la puerta trasera. De acuerdo con la reconstrucción cronológica de los agentes, a partir de los propios gestores del taller, se estima que se mantuvieron dentro del taller desde las 23 hasta las 3 de la madrugada.
En cuanto a los vehículos robados, se apoderaron de un Audi A8, una furgoneta que posteriormente apareció quemada en el Canal Imperial de Zaragoza, algo que "ocurre casi siempre que roban coches en esta zona", según las autoridades, y otra furgoneta Renault más, la que estaba desmontaba a su llegada y pusieron a punto para la huida, pero que no ha aparecido. Su valor oscila los 9.000 euros.
Aunque se fueron a las 3 de mañana, pudieron haber prolongado el delito a su antojo toda la noche, ya que los dueños del taller descubrieron al día siguiente el suceso, a las 8 de la mañana, cuando se presentaron a levantar la persiana para iniciar la jornada. Se encontraron una sorpresa muy desagradable, pues un mes después, todavía siguen recuperándose económicamente."Creemos que sabían a lo que iban, lógicamente ahora nos quedamos con sensación de muchísima inseguridad", explica uno de sus responsables que, a su vez, reclama más castigo y dureza contra quienes protagonizan este tipo de sucesos.
No es para menos dicha preocupación, puesto que no es la primera vez que Albalate se desayuna con un robo de este tipo. Meses atrás, la empresa Tradiscon sufrió un gran robo, muy sonado, así como la propia ferretería del mismo, ubicada a unos 600 metros de Talleres Alejo. El modus operandi es similar, y por eso entre los afectados se comparte la preocupación. Por ello, en el caso de este tallermecánico afectado han optado por instalar también una alarma y cámaras privadas escondidas.
En todo caso, el cuartel de Caspe es el único que atiende las 24 horas al día en todo el Bajo Aragón Histórico, por lo que solo ellos podrían ser notificados ante este tipo de robos nocturnos. En otras palabras, la llegada de los agentes hasta Albalate se alargaría, puesto que el viaje supone unos 50 minutos en coche. Una solución paupérrima.
Es la consecuencia directa de una seguridad mermada en estos últimos años en toda esta comarca. Por ejemplo, hace seis años Alcañiz pasó de abrir las 24 horas del día a solo en horario de mañana al igual que Andorra. Se acrecentó aún más el problema desde 2025, cuando el cuartel de Ariño cerró definitivamente sus puertas y el municipio pasó a depender del cuartel de Albalate. Cada vez menos presencia policial, por lo que la existente tiene que multiplicarse para abarcar toda la provincia.