A plena luz del día y a la vista de todos, incluso de las cámaras de vigilancia. Como Pedro por su casa. Así entró el pasado 13 de mayo, un hombre en la recepción de un taller mecánico de Barcelona -ubicado en la calle de Llull, en el distrito de Sant Martí de Barcelona, junto al metro de Bogatell- para coger un bolso de mano que descansaba en el mostrador y marcharse con él igual de tranquilo. En su interior, 1.000 euros en efectivo, varias tarjetas de crédito y diversas llaves de vehículos.
Según informa ElCaso.com, mediante el acceso al contenido grabado por las cámaras de seguridad del establecimiento, el hombre, de origen extranjero, pasó por delante del taller, mirando hacia dentro. Como no veía a ningún trabajador, decidió volver y entrar, escurriéndose sigilosamente entre un coche aparcado dentro y la puerta de acceso a la zona de oficina. Desde ahí, el hombre no apartó la vista del interior, siempre controlando su entorno por si aparecía alguien que pudiera frustrar el robo.
En un determinado momento, el ladrón cogió el citado bolso de mano que, según la denuncia de la víctima, contenía aproximadamente 1.000 euros en efectivo y las llaves de varios coches, así como tarjetas de crédito. La discrección fue tal que el robo se consumó a primera hora de la tarde y nadie se dio cuenta de la sustracción hasta unas horas más tarde.
En este sentido, los Mossos d'Esquadra recibieron el aviso alrededor de las seis de la tarde y se dirigieron a la dirección, al número 70 de la mencionada calle. A su llegada, la víctima formalizó la denuncia y puso a disposición de los agentes las imágenes, donde se ve claramente al ladrón. Los agentes de la Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría de los Mossos de Sant Martí están trabajando para poder identificar al autor del robo, sin embargo, por el momento, no se ha podido detener a nadie.