Tan cierto es que actualmente el sector vive un periodo de incremento de trabajo como que en el mismo sigue siendo palpable la falta de un relevo generacional de cara al futuro. Los últimos en alzar la voz sobre ello han sido los mecánicos de las comarcas de Girona. Ese aumento de la demanda viene motivado en buena medida por la electrificación del parque, que obliga a buscar perfiles más técnicos. No obstante, el presidente de la patronal de talleres mecánicos Corve de Girona, Jordi Solà, señala que también hay trabajo “para el mecánico de toda la vida”.
Y es que Solà reconoce que la formación dual les ha permitido captar talento joven que llega a los talleres, pero admite que muchos de ellos prefieren acabar en otros sectores a pesar de que “se paga muy bien”. Como detalla El Periódico, no todo acaba en la falta de profesionales con experiencia, así desde Corve explican que las dificultades para conseguir los recambios también hace que se alarguen las reparaciones.
Desde dentro no echan balones fuera. Los talleres mecánicos asumen el problema: no hay suficientes profesionales y el relevo generacional permanece en el aire. El problema se agrava aún más por la necesidad que tienen los negocios de encontrar perfiles más especializados, por la citada electrificación del parque. Cada reparación, además, por este mismo motivo, requiere de más días para reseolverlas. Desde la patronal, explican que esta falta de personal coincide, al mismo tiempo, con un volumen de trabajo creciente lo que desemboca en las temidas listas de espera. "Sigue faltando gente cualificada, sobre todo, gente joven y la carga tecnológica hace que necesitemos personal con más conocimiento técnico”, añade Solà.
La paradoja es que, desde Corve, alertan de que el parque automovilístico gerundense, como en el resto de España, está “envejecido”. "Antes de la pandemia, la media de edad de los coches de la demarcación rondaba los diez años de antigüedad, por los quince actuales", matiza, mostrando que el agujero negro aumenta. Sin embargo, lejos de ser un problema para el sector, la realidad es que ha beneficiado a muchos “mecánicos de toda la vida”, que no tienen los mismos conocimientos tecnológicos que muchos de los jóvenes que salen de la formación dual de los institutos.
“La ventaja que tenemos es que como no se está renovando el parque, hay trabajo para los dos perfiles, es decir, no se acaba el trabajo de mecánica más clásica, porque sigue habiendo muchos coches de más de quince años, que requieren conocimientos de mecánica de toda la vida, y después hay perfiles más técnicos para los coches nuevos eléctricos e híbridos”, resalta Solà.
Especialización e inversión
Pero el impacto de la llegada de los nuevos modelos electrificados no concluye en la falta de personal formado. También implica y obliga a una renovación de los talleres mecánicos, que han tenido que especializarse y hacer una “inversión importante”, tanto en maquinaria y tecnología, como, por ejemplo, en los equipos de protección individuales (EPIS) para no sufrir descargas eléctricas cuando manipulan un vehículo.
Asimismo, Solà destaca "el dinero que destina el sector a la formación del personal, especialmente de aquel que está acostumbrado a trabajar con motores de combustión, por la electrificación del parque, aunque las matriculaciones de coches híbridos y eléctricos han ido al alza en los últimos meses, Solà deja claro que todavía “se está muy lejos de lo que preveía Europa".
Por último, desde Corve, también se incide en que "uno de los principales problemas del parque es que cada vez hay más propietarios que deciden no hacer el mantenimiento de los vehículos para ahorrarse dinero". Esto provoca averías “mucho más caras” que si hubieran hecho un correcto mantenimiento, explica Solà, que sitúa entre las más frecuentes las correas de distribución y la explosión de neumáticos en mal estado.