Considerablemente más complejo que un coche de hace una década. El informe “La posventa (in)sostenible”, confeccionado por Solera, determina que un vehículo de 2012 contaba de media con 8.360 piezas, mientras que su modelo equivalente de 2022 alcanza ya las 12.757, lo que supone un incremento del 52,5% en apenas diez años. Además, el estudio determina que, en tan sólo cuatro años, el precio del recambio se ha elevado hasta un 25%.
Como consecuencia directa, este mayor número de piezas genera a su vez tiempos de reparación más largos. Así, el estudio compara intervenciones similares en vehículos con 20 años de diferencia y muestra aumentos significativos. Por ejemplo, la sustitución de un paragolpes delantero requería unas seis horas en 2004, mientras que en 2024 puede alcanzar las 32 horas. Mientras, en el caso del paragolpes trasero, el tiempo ha pasado de 10 a 15 horas. La explicación se encuentra en la incorporación cada vez mayor de tecnologías en cada parte del coche, en este caso los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS).
Más relevante aún es que, no sólo los coches han aumentado las piezas, es que además el propio recambio se ha encarecido hasta un 25% en los últimos cuatro años. Si se observa este encarecimiento por piezas y la comparación 2025 versus 2024, se puede comprobar cómo los pilotos delanteros -que incluyen las luces de posición y los intermitentes- son los que encabezan el ranking de mayor subida de precio. Concretamente, esta pieza incrementó su coste un 13% el año pasado en comparación con el anterior.
Pilotos y faros, recambios que más elevan su coste
En este sentido, la introducción de tecnologías más avanzadas, como la iluminación LED y las luces matriciales LED (o Matrix-led), explica buena parte de este encarecimiento. Además, esta tendencia se observa en todas las marcas y modelos de menos de cinco años, con independencia de su origen de fabricación, ya sean marcas chinas, coreanas, japonesas o europeas.
A continuación de los pilotos, los faros -que incluyen las luces para iluminar la carretera, tales como las cortas, largas y antiniebla- son los segundos que registran un mayor incremento de precio, hasta el 7% de subida en el último año. Al igual que en los pilotos, la incorporación de tecnologías más modernas como las de tipo LED, la Matrix-led e incluso la de tipo láser explican ese encarecimiento.
Tras ellos, el tercer escalón del podio corresponde al portón trasero de acceso al maletero, con un encarecimiento del 5% en el último año. Al igual que en los pilotos y en los faros, su tecnología más compleja explica el precio mayor, con motores eléctricos que permiten su apertura y cierre tan sólo pulsando un botón y sin emplear la llave, a incluso otros con sensores incorporados bajo los paragolpes que se abren automáticamente cuando la llave de proximidad está cerca durante unos segundos.