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Reparación

Láseres, sensores, radares, una tecnología presente en los vehículos que depende de la calidad de sus componentes

'Elige Calidad, Elige Confianza' incide en la importancia del correcto funcionamiento de estas piezas para garantizar la seguridad vial.

Publicado: 29/10/2026 ·14:22
Actualizado: 29/10/2026 · 14:22
  • Millones de vehículos incorporan actualmente tecnologías avanzadas que previenen riesgos.

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Aunque muchos conductores lo desconocen, millones de vehículos que circulan actualmente por las carreteras españolas incorporan tecnologías que hace apenas unas décadas parecían reservadas a la ciencia ficción. Sensores ultrasónicos que 'escuchan' los obstáculos, radares que miden distancias con precisión y sistemas láser capaces de crear mapas tridimensionales del entorno forman ya parte del equipamiento habitual de numerosos automóviles.

Estas tecnologías son la base de buena parte de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), diseñados para ayudar al conductor a aparcar, mantener la trayectoria del vehículo, detectar peligros o evitar colisiones.

Desde 'Elige Calidad, Elige Confianza' (ECEC), iniciativa que agrupa a fabricantes de componentes adheridos a Sernauto, recuerdan que la eficacia de estas innovaciones depende en gran medida de la calidad y el correcto funcionamiento de los componentes que las hacen posibles.

Ultrasonidos

Los sensores ultrasónicos son probablemente una de las tecnologías más extendidas en los vehículos actuales. Estos dispositivos emiten ondas sonoras de alta frecuencia que rebotan en los objetos cercanos y regresan al vehículo. A partir del tiempo que tarda en regresar la señal, el sistema calcula la distancia exacta hasta otros vehículos, paredes, columnas o cualquier obstáculo situado en las proximidades.

Gracias a esta tecnología, los conductores reciben avisos acústicos durante las maniobras de aparcamiento y, en muchos modelos, el vehículo puede incluso estacionar de forma automática o semiautomática.

Radares

Cuando el vehículo circula a velocidades más elevadas, entran en juego los radares. Estos sistemas utilizan ondas electromagnéticas para detectar la presencia de otros vehículos, calcular distancias y determinar su velocidad relativa. Su capacidad para funcionar con lluvia, niebla o baja visibilidad los convierte en una herramienta especialmente valiosa para la seguridad vial.

El control de crucero adaptativo, los sistemas de mantenimiento de distancia de seguridad o la frenada automática de emergencia son algunas de las funciones que dependen directamente de esta tecnología.

Láseres 

Entre las tecnologías que marcarán el futuro de la movilidad destaca el denominado sistema LiDAR (Light Detection and Ranging), una especie de 'escáner láser' que permite al vehículo crear un mapa tridimensional de todo lo que le rodea.

Su funcionamiento recuerda al de un radar, pero en lugar de utilizar ondas de radio emplea pulsos láser. Miles de haces de luz son proyectados continuamente alrededor del vehículo, permitiendo construir una representación tridimensional extremadamente precisa de todo lo que le rodea.

Gracias a esta tecnología, el sistema puede identificar la posición de otros vehículos, peatones, ciclistas, señales de tráfico o elementos de la infraestructura con un nivel de detalle muy superior al de otros sistemas de detección.

Por este motivo, numerosos desarrollos de conducción automatizada consideran el LiDAR una de las herramientas más prometedoras para avanzar hacia niveles cada vez más elevados de autonomía.

Sistemas conectados

ECEC recuerda que la auténtica revolución tecnológica no reside en cada sensor de forma individual, sino en la capacidad de combinar la información procedente de diferentes fuentes.

De este modo, los vehículos más avanzados integran simultáneamente datos procedentes de cámaras, radares, sensores ultrasónicos y sistemas láser para obtener una visión más completa y fiable de su entorno.

Esta fusión de sensores permite detectar riesgos con mayor precisión, reducir errores y mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones complejas de tráfico.

Asimismo, detrás de cada alerta de colisión, cada maniobra automática de aparcamiento o cada sistema de ayuda a la conducción existe una compleja red de componentes cuya fiabilidad resulta esencial. Un sensor dañado, una cámara desajustada o un radar defectuoso pueden comprometer la precisión de los sistemas de asistencia y reducir su capacidad para anticipar riesgos.

"Cuando hablamos del vehículo del futuro solemos pensar en software, inteligencia artificial o conectividad. Sin embargo, antes de que un vehículo pueda tomar una decisión, necesita obtener información fiable de su entorno. La calidad de los componentes encargados de captar esa información es un elemento fundamental para la seguridad vial", señalan desde ECEC.

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