El seguro de automóvil atendió cerca de once millones de siniestros en las carreteras españolas en 2024. Estos incidentes supusieron el desembolso de 10.189 millones de euros, según datos recabados por Unespa. Por lo tanto, las aseguradoras realizan de media una atención cada tres segundos, con un coste medio de 920 euros por incidente. De las que atañen a la automoción, la asistencia en carretera fue, con diferencia, la intervención más habitual para las aseguradoras, al concentrar dos de cada cinco atenciones. Le siguieron los daños propios, la responsabilidad civil material y la rotura de lunas.
Igualmente, entre las prioridades de los asegurados a la hora de configurar sus pólizas, destaca que la protección del conductor responsable del accidente se mantiene como una de las coberturas más extendidas: está presente en el 94,6% de los vehículos. También gozan de gran aceptación la defensa jurídica (87,6%) y la rotura de lunas (77,8%).
En el extremo contrario, las tasas de aseguramiento con menos adeptos son la retirada de carnet (26,8%), los daños propios del vehículo (39,9%) y la asistencia en carretera (56,4%). A pesar de que algunas de ellas concentran un elevado volumen de siniestros o conllevan importantes desembolsos cuando ocurren. Por ejemplo, los daños propios representan uno de cada cinco percances y tienen un coste medio de 1.090 euros, mientras que la asistencia en carretera interviene en cuatro de cada diez incidentes.
Qué coberturas cuestan más
Mientras, la cobertura con mayor coste medio es la responsabilidad civil corporal, que alcanza los 7.218 euros por siniestro. Aunque su frecuencia es mucho menor que la de otros incidentes -apenas representa el 4,3% del total de percances- su peso económico es determinante: absorbe más de un tercio del importe abonado por el seguro de automóvil en concepto de indemnizaciones. También destacan por su elevado importe los incendios de vehículos, con un coste medio de 4.436 euros.
En el polo opuesto, las intervenciones más económicas corresponden a la asistencia en carretera (149 euros). No obstante, esta concentra más del 40% de los siniestros atendidos, lo que la convierte en una de las áreas de mayor actividad operativa para las aseguradoras.
El informe de Unespa también analiza los datos de aseguramiento por tipología de vehículo reflejan comportamientos muy dispares. Los turismos, que representan la mayor parte del parque móvil, registran tasas altas de aseguramiento en la mayoría de las coberturas voluntarias.
Dichas variaciones también quedan de relieve al observar la estructura de aseguramiento según la edad del conductor. Los más jóvenes contratan en menor medida garantías como daños propios, mientras que los asegurados de más edad muestran tasas más elevadas en coberturas como lunas y asistencia en viaje.

Listado de coberturas prioritarias a la hora de asegurar el coche.
Madrid, Barcelona y Valencia, con mayor número de siniestros
Datos en mano, el informe también permite trazar un mapa provincial de los siniestros. Madrid encabeza la clasificación con 2,77 millones de incidentes y 1.813 millones de euros desembolsados por las aseguradoras; Barcelona es segunda con 842.527 siniestros y 938,3 millones de euros y Valencia, tercera, con 584.498 siniestros y 481,3 millones de euros. Del lado contrario, las provincias con menor volumen de partes fueron Soria, Palencia, Teruel y Zamora.
Unas diferencias muy acentuadas y que están relacionadas con la densidad de población, la movilidad diaria y la estructura del parque automovilístico que se conforma cada territorio.
El estudio va más allá y muestra cómo la probabilidad de provocar un accidente también varía entre municipios. De este modo, Melilla, Jerez de la Frontera y Algeciras presentan ratios significativamente superiores en incidentes leves -los populares golpes de chapa- al conjunto de España, mientras que Chiclana de la Frontera es la ciudad con mayor probabilidad de provocar un incidente grave.
Por el contrario, los primeros puestos entre las ciudades en las que mejor se conduce son para Orihuela, El Prat de Llobregat y Barcelona, en el caso de los accidentes leves; y Huesca, San Sebastián y Sant Cugat del Vallès, en el caso de los accidentes graves.

Distribución de siniestros y desembolso de las aseguradoras por provincias.