"Tenemos la competencia desleal a cinco metros, delante de nuestros ojos, viéndola a diario, una provocación constante, pero encima tenemos que ser pacientes y mirar para otro lado, esperando que las autoridades se decidan a hacer algo". Es la voz de uno de los negocios de posventa afectados por las decenas de talleres ilegales que operan desde hace meses, años incluso, en el polígono industrial de Guadalhorce (Málaga). Coches y más coches aparcados para siniestro, trasiego de grúas, vertidos de aceite en alcantarillas, peleas multitudinarias, robos... El rosario de problemas es interminable. Así es el "inaguantable" día a día en el trabajo para los talleres y el resto de empresas del polígono costasoleño.
"Está situación no es nueva, llevamos así cuatro, tal vez cinco, años ya, pero es que desde el verano es insostenible, ha habido un repunte y se han multiplicado las reparaciones en medio de la calle, hay decenas de coches aparcados, esperando para ser reparados, otros tantos, medio desguazados, sin ruedas, sobre ladrillos, para aprovechar las piezas, todos ocupando una zona que tampoco es que sea muy generosa en aparcamientos, con lo cual, cada día es imposible poder dejar el coche cerca de tu lugar de trabajo", describe otro de los perjudicados. "Eso cuando no hay tres o cuatro grúas esperando para cargar o dejar algún vehículo", añade sobre un "trasiego constante de vehículos para asistencia en carretera".
Situaciones fuera de lugar, chocantes, prohibidas, que no dejan de sucederse cada día. "La semana pasada llegamos una mañana y nos encontramos con un coche elevado por un gato en medio de la calle y un hombre debajo reparándole, sin ningún tipo de material de protección o seguridad por si el vehículo se desplomaba, con las piernas hacia el centro de la carretera, con el riesgo de que pase cualquier camión y le atropellara las piernas, sin señalizar...", recuerda sobre la rocambolesca situación.
En este sentido, los talleres de Guadalhorce están "muy molestos" por el agravio comparativo que tienen delante. "Es una competencia desleal evidente, porque a nosotros se nos exige hasta la última coma de la legislación, no puede quedarse ni un detalle por actualizar a la normativa vigente, sin embargo, ellos no tienen que cumplir nada, hacen lo que quieren, por ejemplo, con el tema de la gestión de los residuos contaminantes, los talleres del polígono pasan numerosas inspecciones y pueden ser multados si no tienen todo al detalle, cuando al girar la esquina levantas una alcantarilla y ves que han vertido ahí todo el aceite", critican los empresarios del polígono.
"Es evidente que la situación cada día se agrava más, porque los sucesos empiezan a comprometer también la integridad de todo el personal que lleva a cabo su labor profesional en el polígono, la otra tarde empezamos a oír gritos y voces que venían de la calle, salimos y nos encontramos una pelea entre los propios mecánicos ilegales, unas 10 o 15 personas, discutiendo y pegándose... Escenas desagradables que alteran la tranquilidad de los que trabajamos aquí", lamenta otro de los empresarios con local en el parque empresarial.
Peleas, robos, coches magullados...
"La gente ya está muy harta y el caldo de cultivo que se está generando puede desembocar en que cualquier día haya una desgracia, aparte de que el miedo cunde entre los trabajadores que, en vista de la indefensión, incluso ya empiezan a dejar entrever algunos comentarios de tomarse la justicia por su mano, porque están desesperados y ven que no se hace nada", alerta con preocupación otro de los empresarios.
Ponen el instrumental, los vertidos o las cajas de herramientas encima de nuestros vehículos que están ahí aparcados, porque es un aparcamiento público, varios vehículos han recibido arañazos o abolladuras de las grúas y lo más grave, a un empleado de un taller le asaltaron y le robaron una centralita electrónica, que es una tecnología muy cara", describen desde la patronal AMA-Asomauto, la Asociación Malagueña de Talleres.
Pasividad de la Administración
Precisamente a ella, recurrieron varios de los damnificados para presentar las pertinentes denuncias ante el Seprona. Y no han sido pocas. Exactamente, hay presentadas 27 propuestas de denuncia. "Sólo esas casi treinta se las puede llevar en una mañana un agente que venga por aquí, lo que no sabemos es cuántas de esas 27 han acabado en denuncia en firme, porque tanto el Seprona como el Ayuntamiento lo saben, saben muy bien lo que está sucediendo en Guadalhorce, pero no hay ninguna reacción de ninguna de las dos partes", critican los empresarios que ya, hace un par de semanas, calificaron de "insuficiente" la actuación de la Administración en el conflicto, reclamando "mayor contundencia".
Un tema "delicado de gestionar" reconocen algunos de los perjudicados, pues muchas veces en estos talleres clandestinos aparece de fondo un problema de inmigración. "Cómo se les va a enviar una multa a casa o siquiera se les va a tomar los datos para la denuncia, si muchos de ellos, no tienen ni los papeles de residencia o permisos de trabajo en regla, por ello, las autoridades no se atreven a mojarse y meter mano en el asunto", concluye el propietario de un taller de vehículo industrial del polígono malagueño.