Trucos caseros... Que no tienen tanto de remedio. Las redes sociales se han convertido en un bazar que es fuente habitual de consejos de fácil realización para mejorar el cuidado del automóvil. Pero, precisamente, cuidado, es lo que hay que tener con algunos de ellos. Es el caso de esa recomendación que anima a utilizar limpiahornos para eliminar rápidamente la suciedad acumulada en las llantas del vehículo y conseguir que recuperen su aspecto original. Así, Euromaster, especialista en mantenimiento integral del automóvil, advierte de que recurrir a este tipo de productos domésticos puede acabar dañando algunos de los materiales del vehículo.
Y es que, aunque resulte una obviedad, el principal problema es que un limpiahornos no está formulado para limpiar llantas. Estos productos están diseñados para eliminar restos de grasa y suciedad muy resistentes en superficies concretas y algunos contienen sustancias muy corrosivas, como la sosa cáustica, que pueden resultar demasiado agresivas para determinados acabados y materiales presentes en las llantas.
Por ello, pese a que, en algunos casos, el resultado pueda parecer positivo a primera vista, su aplicación puede deteriorar el barniz o revestimiento protector de la llanta. En función del material y acabado, también puede provocar manchas o favorecer la corrosión del aluminio cuando queda expuesto. Y es que la acción de productos muy agresivos puede afectar, asimismo, a otros elementos metálicos próximos, como la tornillería, especialmente, cuando se dejan actuar durante demasiado tiempo o no se aclaran correctamente.
Junto a ellos, el neumático es otro de los elementos que puede verse afectado. Si el limpiahornos entra en contacto con el caucho, sus componentes pueden alterar la superficie del neumático, especialmente cuando existe una exposición prolongada o se recurre de forma habitual a este tipo de productos. Un aclarado insuficiente puede dejar residuos sobre el caucho y contribuir a su deterioro y resecamiento superficial.
La inmediatez no es sinónimo buen mantenimiento
En este caso, las apariencias engañan y el aspecto reluciente que puede conseguirse después de aplicar un producto de este tipo puede llevar a pensar que se ha encontrado una solución rápida y eficaz. Sin embargo, que un producto consiga eliminar la suciedad no significa que sea adecuado para la superficie sobre la que se aplica, ya que los posibles daños en los materiales pueden no ser visibles inmediatamente y aparecer con el paso del tiempo.
Por ello, los profesionales recomiendan utilizar siempre productos específicamente formulados para la limpieza de llantas y adecuados para el acabado concreto de cada una. También es importante seguir las instrucciones del fabricante, respetar los tiempos de aplicación y realizar un aclarado abundante para eliminar completamente cualquier resto del producto.
Además del posible daño sobre el vehículo, Euromaster advierte también el uso de limpiahornos implica riesgos para la persona que realiza la limpieza. Dependiendo de su composición y concentración, el contacto con sustancias muy corrosivas puede provocar irritaciones y otro tipo de lesiones en la piel y los ojos. Por ello, es fundamental seguir las indicaciones de seguridad del fabricante y utilizar las medidas de protección recomendadas.