Electromecánica | El sistema de suspensión neumática: cómo realizar una revisión de sus componentes

Arnott ha elaborado una guía con recomendaciones para trabajar con este sistema al detectar una fuga de aire.

El sistema de suspensión neumática: cómo detectar fallos
A simple vista, puede detectarse una fuga de aire en el sistema con agua y jabón

La suspensión neumática de un vehículo permite variar la dureza de la amortiguación y adaptarse al estado de las vías sin tener que reducir el confort al volante. En ocasiones, este sistema puede presentar problemas que debe reparar el profesional del taller. Para realizar este tipo de revisiones, se recomienda que el trabajador utilice gafas de protección, guantes y protección en los oídos.

Los profesionales de Arnott han elaborado una guía con consideraciones a tener en cuenta a la hora de trabajar son suspensión neumática, y recuerdan, que el primer paso debe ser verificar que la presión del sistema ha sido reducida, puede llegar hasta los 18 bares; y que la batería ha sido desconectada, de forma que no llegue potencia al compresor antes de desinstalar las mangueras de aire y componentes. Además, señala la importancia de aplicar un correcta elevación del vehículo, así como asegurar su completa inmovilización.

A simple vista, puede detectarse una fuga de aire en el sistema con agua y jabón. El vehículo puede tener un bloque de válvulas defectuoso si el coche no está nivelado, o el compresor puede estar quemado en función del olor y color de la parte metálica.

Para trabajar con la suspensión neumática es necesario realizar una despresurización del sistema, tanto en el compresor como en el lado de la balona neumática, y siempre de forma progresiva hasta aliviar la presión. En el caso de algunos vehículos, si cuentan con un conector en la cámara de aire, será necesaria una herramienta de diagnóstico para activar los solenoides.

Antes de elevar el coche, Arnott indica que es necesario comprobar si el vehículo tiene el ''modo elevador / Jack Mode''. En caso afirmativo, debe activarse de forma previa, lo que previene las pérdidas de aire de la balona. Además, explica que no debe bajarse el coche del elevador si el sistema de suspensión neumática está despresurizado, ya que las balonas pueden no adaptarse bien y los anillos de sujeción saltar, o si el compresor está envejecido puede no ser capaz de producir suficiente presión para elevar el coche, el relé puede dañarse, o incluso, el compresor puede quemarse al intentar presurizar el sistema hasta los niveles correctos. Es importante tener en consideración que las balonas se montan de la misma forma que salieron de la caja.

Consideraciones de Arnott para trabajar con la suspensión neumática
Consideraciones de Arnott para trabajar con la suspensión neumática

En lo que respecta al conector Voss, este no necesita ser apretado, lo que podría causar daños en el roscado o provocar fugas de aire de no tenerse en cuenta.

Arnott insiste en que un compresor no debe cambiarse generalmente cuando haya un problema en el sistema de suspensión neumática, ya que en más consecuencia que causa, y lo importante es realizar una diagnosis correcta, comprobando tuberías, conexiones o balonas. En cambio, el relé sí debe sustituirse cuando se instale un nuevo compresor.

Los amortiguadores y puntales también deben inspeccionarse al reemplazar un resorte de aire con fugas, ya que en ocasiones, si el amortiguador no funciona de forma óptima, la balona recibe constantemente el golpe, lo que ocasiona desperfectos.

Tras una revisión completa, es vital realizar un test de conducción y comprobar que no se registran códigos de error en el sistema. Arnott recomienda comprobar los parámetros de los sensores de altura con el ordenador de diagnosis y ajustarlos si fuera necesario. Además, aconsejar realizar una alineación de la rueda cuando se reemplace el amortiguador o el puntal.

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