Nada menos que casi tres millones de vehículos. Concretamente, más de 2,8 unidades en todo el mundo -un tercio de ellos en Alemania- han sido llamadas a revisión por el fabricante Volkswagen, debido a un riesgo de corrosión en el sistema de dirección, según un comunicado de la Autoridad Federal del Transporte Motorizado de Alemania (KBA).
La avería atañe a autmóviles tanto de la propia Volkswagen como de Audi. Según el comunicado, del que se hace eco el diario El Mundo, estarían afectados cerca de 2,16 millones de vehículos de Volkswagen, marca matriz del primer fabricante europeo, y otros 700.000 de la marca Audi. En Volkswagen, los cinco modelos afectados, Golf, Golf Variant, Tiguan, Touran y Caddy -que fueron producidos entre 2013 y 2024-, en cuanto a Audi, se trata de unidades del Q3 -fabricadas entre 2017 y 2024-.
"Se detectó un fenómeno de corrosión en el tornillo durante controles de calidad de los vehículos", confirmó un portavoz de Volkswagen a la AFP. Este problema puede provocar la "rotura de los tornillos", lo que a su vez puede "desencadenar un fallo de la dirección", precisa la KBA. "Ahora se llama a revisión a los vehículos afectados con carácter preventivo, sin que se hayan producido daños personales", aseguró.
Según explican fuentes de la compañía, el peligro no es "tan grave como para tener que inmovilizar el coche" de inmediato: "Se puede seguir conduciendo hasta la cita en el concesionario", momento en el que se sustituirán las piezas por nuevos tornillos más resistentes a la corrosión.
La irrupción de este contratiempo supone un nuevo revés para el gigante automovilístico alemán, que a principios de septiembre pactó con los sindicatos 50.000 despidos adicionales de aquí a 2030, elevando a unos 100.000 el recorte total previsto de su plantilla. El grupo continúa bajo fuerte presión por la competencia china y su retraso en la transición hacia el vehículo eléctrico.