RCAR (Research Council for Automobile Repairs) es la asociación que agrupa a los centros de investigación de referencia del sector de la automoción. Con motivo, esta semana en Ciudad de México, de su conferencia anual internacional sobre reparación y prevención de datos -que se ha desvelado por primera vez como "muestra de su apertura al mundo de la movilidad e inicio de una etapa de mayor presencia institucional"-, se reunirán los principales institutos de investigación del automóvil a nivel mundial. Durante el encuentro, representantes de 19 institutos procedentes de 15 países analizarán las últimas tendencias en diseño de vehículos, prevención de daños y riesgos de accidente. Entre ellos, figuran Centro Zaragoza y Cesvimap, miembros de RCAR desde 1990 y 1985, respectivamente.
México ya ha acogido en dos ocasiones esta conferencia internacional. Ahora, el objetivo común del encuentro de 2026 es reducir de forma sostenible la frecuencia y el coste de los siniestros mediante una colaboración más estrecha entre aseguradoras y fabricantes de vehículos (OEM). O, lo que es lo mismo, hace buena la reivindicación de los talleres de que los costes de reparación, tanto en mano de obra, como materiales, se incrementa año a año, y que como tal las aseguradoras deben asumirlo y pagarlo. Esta cooperación busca contribuir a una movilidad más segura y accesible a largo plazo. Porque el aumento de los costes de los siniestros es una evidencia y un reto global. Más de 1.400 millones de turismos circulan actualmente en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 1,19 millones de personas mueren cada año en accidentes de tráfico y entre 20 y 50 millones sufren lesiones.
También es elevado el coste económico de la siniestralidad vial, que se estima en torno al 3% del PIB mundial. A este impacto humano y económico se suman los daños materiales ocasionados por las numerosas colisiones a baja velocidad.Las disrupciones en las cadenas de suministro, el precio de la energía, el diseño de los vehículos y la creciente complejidad tecnológica elevan los costes de reparación. Un paisaje que aumenta la presión sobre aseguradoras y consumidores.
Tres vías para reducir los costes
Así, durante la conferencia, se analizará cómo una cooperación más estrecha entre aseguradoras y fabricantes de vehículos (OEM) puede ayudar a reducir de manera sostenible tanto la frecuencia como el coste de los siniestros. Las investigaciones de los institutos de las aseguradoras ponen de manifiesto tres oportunidades claras para lograr reducciones duraderas de estos costes:
Diseño del vehículo: incorporar la reparabilidad desde el principio
Argumento repetido en el sector, los vehículos modernos se han vuelto significativamente más complejos como consecuencia de la conectividad, los sistemas avanzados de asistencia a la conducción y las nuevas tecnologías de propulsión, especialmente los vehículos eléctricos. Cuando se produce un daño, esta complejidad suele traducirse en reparaciones más extensas y costosas.
Por ello, los centros de investigación de RCAR reclaman que el comportamiento frente a impactos y la reparabilidad se tengan en cuenta de forma sistemática desde las fases iniciales del desarrollo de los vehículos. Los ensayos de choque a baja velocidad de RCAR se han consolidado como un estándar internacional para reducir los daños en colisiones habituales de aparcamiento y alcances traseros.
En el caso de los vehículos eléctricos, los institutos de RCAR también han desarrollado procedimientos de ensayo específicos para analizar y prevenir daños en los bajos del vehículo que puedan afectar a las baterías de alta tensión. Por ello el programa del congreso incluye una visita al laboratorio de reparación de baterías de CESVI México. Además, Cesvimap compartirá su experiencia en Batraw, proyecto integrado en el Programa Horizon Europe, centrado en el desmontaje, la reutilización y la recuperación de materiales estratégicos de baterías de vehículos eléctricos. Este trabajo favorece la integración de la batería eléctrica en modelos avanzados de economía circular, abaratando el coste global de su reparación.
Asistencia a la conducción: potencial para reducir los daños en aparcamiento
En segundo lugar, los daños producidos durante maniobras de aparcamiento continúan representando una parte significativa del total de los siniestros. Los sistemas ADAS como el de frenado autónomo de emergencia para maniobras a baja velocidad (AEB) ofrecen un importante potencial de mejora: una implantación generalizada de estos sistemas podría reducir las reclamaciones por daños por colisión hasta en un 15% a nivel mundial.
Diversos miembros de RCAR ya han demostrado el impacto positivo de los sistemas de asistencia a la conducción mediante el análisis de datos reales de siniestralidad. En 2025, Allianz Center for Technology, en Alemania, concluyó que el 66% de los accidentes producidos al maniobrar marcha atrás durante el estacionamiento podrían evitarse mediante sistemas de frenado automático de emergencia.
Por su parte, las investigaciones del Insurance Institute for Highway Safety (IIHS), en Estados Unidos, revelaron que el 78% de estos accidentes se evitaban cuando el sistema AEB se combinaba con cámaras de visión trasera y sensores de aparcamiento. Además, constató una reducción del 9% en los siniestros que afectaban al vehículo asegurado y una disminución del 29% en las reclamaciones por daños a terceros. Además, Centro Zaragoza presentará su trabajo sobre el uso de datos reales de accidentalidad para definir escenarios de ensayo de sistemas ADAS y conducción automatizada. Este enfoque permite reproducir situaciones críticas y evaluar la capacidad de respuesta de estos sistemas.
Reparar en lugar de sustituir
Finalmente, la tercera vía para reducir estos costes atañe a la creciente complejidad de los vehículos, que exige reparaciones técnicamente correctas y económicamente eficientes. Para lograrlo se necesitan información transparente, procedimientos estandarizados y talleres altamente cualificados. Los centros de investigación de RCAR defienden que los vehículos se diseñen para facilitar su reparación y que, siempre que sea técnicamente viable, reparar prevalezca sobre sustituir piezas.
En paralelo, el uso de recambios reciclados y componentes alternativos certificados también puede ayudar a contener de forma sostenible los costes de los siniestros.
Diálogo fluido con los fabricantes
“La conferencia pone de manifiesto el papel fundamental de la investigación en el ámbito del seguro del automóvil para reducir y prevenir los daños en los vehículos, sin embargo, esto sólo puede lograrse mediante un diálogo constructivo con los fabricantes de automóviles“, afirma Augusto Bagase, CEO de Cesvi México y anfitrión de la conferencia este año.
De hecho, a lo largo de toda la conferencia, los miembros de RCAR tienen previsto reafirmar su compromiso de intensificar el diálogo con la industria de la automoción.
“La colaboración internacional y el intercambio de resultados de investigación relevantes son factores clave para el éxito de este esfuerzo, al reunir a organizaciones de investigación de todo el mundo, RCAR contribuye a que los retos emergentes se comprendan desde una perspectiva global y no de forma aislada, nuestros centros comparten un objetivo común: reducir los daños, mejorar la eficiencia de las reparaciones y, con ello, contribuir a mantener una movilidad asequible para los consumidores a largo plazo“, señala, por su parte, Christoph Lauterwasser, secretario general de RCAR, englobando la visión de la organización.