Asetra y Aprotalleres, aliados en negociaciones con aseguradoras para afrontar los retos del taller carrocero, firman un nuevo manifiesto al que ha podido acceder Infotaller ante la previsible subida de precios en los materiales de pintura, preguntándose si "otra vez el taller carrocero paga la factura", encontrándose el sector "ante una situación que empieza a resultar difícil de justificar desde el punto de vista operativo y económico en el modelo industrial que tenemos actualmente".
Ambas patronales se anticipan a próximos anuncios y rumores de parte de los fabricantes pintureros de nuevas subidas en los materiales de pintura que se produciría tras un "ajuste general ya aplicado a comienzos de año para adaptarse a la inflación y al incremento de costes. Hasta aquí, nada que no sea entendible dentro de la lógica industrial", entienden desde Asetra en Aprotalleres que, explican, "el problema no es la subida en sí", sino como "cómo se está trasladando (o no) al sistema de reparación".
Las preguntas que realizan las asociaciones lideradas por Eduardo Ferreras y Juan Antonio Ausín son directas y no admiten demasiadas interpretaciones:
- ¿Van los baremos de materiales y herramientas de valoración a recoger estas nuevas subidas?
- ¿Van los validadores a actualizar sus valoraciones en consecuencia?
- ¿O, una vez más, se va a dejar al taller como único actor obligado a absorber el incremento?
"Si la respuesta es la última, estamos ante un modelo profundamente desequilibrado", denuncian. Y no dudan en calificar como "legítimo" que los fabricantes de pintura ajusten sus precios o "lógico" que las aseguradoras y proveedores de trabajo ajuste sus políticas de coste. Lo que no lo es, entienden desde las patronales, es que "el taller, sistemáticamente, se convierte en el único punto del sistema donde los incrementos nunca se reconocen de forma automática ni proporcional".
El taller, amortiguador permanente del sistema
"Esto no es sostenibilidad. Esto no es equilibrio. Esto es una política de traslado unidireccional de costes que convierte al taller en amortiguador permanente del sistema. Y lo más preocupante es que empieza a normalizarse", añaden desde las asociaciones, que después de la mano de obra, comienzan a entender que la subida de materiales de pintura también es igualmente primordial.
"Se habla de eficiencia, de calidad, de fidelización y lealtad del cliente… pero la realidad es que cada nueva tensión de costes se convierte en una reducción directa del margen del taller reparador de carrocería. Sin revisión de baremos de materiales. Sin actualización real de tiempos. Sin reconocimiento de la evolución de los materiales", argumentan para denunciar que "así no se sostiene una red de reparación de carrocería profesional" y que "se debilita progresivamente la estructura del sector hasta convertirlo en una actividad de supervivencia, no de rentabilidad".
Por este motivo, Aprotalleres y Asetra advierten de que "o los baremos de materiales y herramientas de valoración incorporan de forma automática y transparente las variaciones reales de costes del sector, o el modelo entero entra en una deriva peligrosa". A su juicio, no es "aceptable" ni "sostenible" que cada ajuste se traduzca en una pérdida silenciosa para el taller y que estemos ante una cadena de valor donde solo un eslabón asume siempre la presión.
"El sector necesita reglas claras, actualización real de baremos de materiales y un reparto coherente de los costes. Porque lo que hoy se está llamando 'ajuste de mercado', en muchos talleres carroceros ya se percibe como algo mucho más simple: trabajar más para ganar menos. Y ese modelo, sencillamente, no es viable en el tiempo", concluyen.