El municipio de Coín (Málaga) ha sido el objetivo de la Guardia Civil para desmantelar dos talleres de vehículos clandestinos, localizados en una misma finca. El primero de ellos estaba ubicado en la planta superior de un inmueble en cuyo terreno había varios vehículos, algunos en proceso de reparación. Una inspección más detallada reveló la presencia de dos elevadores, maquinaria y herramientas propias de la actividad, así como aceites, anticongelantes, filtros usados, neumáticos y numerosos recambios usados y nuevos.
Según ha informado la Comandancia de Málaga y recoge La Opinión de Málaga, los agentes también observaron que la planta inferior del edificio estaba acondicionada como un taller, en este caso dedicado a la reparación de carrocerías, donde los agentes sorprendieron a una persona en una cabina de pintura trabajando con un vehículo. "En las instalaciones también había pintura, disolventes, barnices, envases y otros productos y residuos derivados de esta actividad profesional", añadieron las fuentes policiales.
Acto seguido, las comprobaciones realizadas por los funcionarios permitieron constatar que las personas vinculadas a estas actividades no figuraban dadas de alta como trabajadores autónomos en relación con las mismas. Además, los responsables de ambos talleres carecían de licencia de apertura y de las correspondientes autorizaciones administrativas y ambientales. Tampoco acreditaron la correcta gestión de los residuos generados, entre ellos aceites usados, filtros, neumáticos y envases contaminados.
Como resultado de estas pesquisas, los agentes del Seprona formularon las correspondientes denuncias administrativas. Además, trasladaron los hechos a organismos competentes para la adopción de medidas y, en su caso, la incoación de los correspondientes expedientes sancionadores.
Esta actuación se ajusta a las labores de vigilancia para prevenir actividades clandestinas y posibles afecciones al medio ambiente derivadas de la gestión inadecuada de residuos y sustancias contaminantes.