Más de un tercio (38,1%) de las asistencias que se producen en verano tienen que ver con averías mecánicas y de motor. Un apartado, que ocupa el primer lugar, en el que se incluyen incidencias en el sistema de refrigeración -radiador, manguitos, bomba de agua-, en el sistema de alimentación -bomba combustible, inyección-, relacionadas con el cambio de marcha, el sistema de frenos, los amortiguadores o la pérdida de aceite.
En el segundo lugar de este ranking, elaborado a partir de un análisis de Autoclub Mutua, del Grupo Mutua Madrileña, realizado con datos de 2025 y recogido por Europa Press, figuran los problemas de arranque o con las baterías con un 34,2% de las incidencias. A continuación, figuran las asistencias relacionadas con los neumáticos (17,5%), accidentes (7,8%) y otros percances (2,4%).
El estudio presentado también determina que las asistencias en carretera se incrementan hasta un 25% en verano y hasta un 50% en las jornada de temperaturas máximas. Precisamente, el 2025 fue el verano más cálido desde que hay registros de la Aemtet (Agencia Estatal de Meteorología),pues bien Autoclub Mutua gestionó un 37% de sus asistencias totales del año entre junio, julio, agosto y septiembre.
Abriendo el espectro de análisis a los últimos diez años, las asistencias en carretera gestionadas por la compañía en periodo estival se han más que duplicado. En concreto, las asistencias de Autoclub Mutua en verano han pasado de unas 219.000 en 2016 a superar las 500.000 el pasado año.
Los eléctricos generan menos asistencias
Por otro lado, en cuanto al tipo de combustión, el informe especifica que los vehículos híbridos y eléctricos tienen menos incidencias con la batería y el arranque que los de tradicionales. Para estos últimos, la frecuencia de asistencia es de 5,3 sobre 100, frente a los 3,4 sobre 100 en el apartado de los híbridos o eléctricos es de 3,4 sobre 100, en otras palabras, un 36% menos.
Prácticamente lo mismo sucede en el caso de averías mecánicas o eléctricas. La frecuencia de este tipo de asistencias para vehículos de combustión es de 4,5 sobre 100, en el caso de los híbridos o eléctricos es de 3,7 sobre 100, lo que supone un 18% menos. Precisamente, en relación con los vehículos electrificados Javier Sabio, de Mutua Madrileña, explica que "es habitual que en verano se produzca una ligera reducción de la autonomía durante los episodios de calor intenso". "Pero esto no implica la existencia de una avería", quiere tranquilizar.
Cómo proteger los eléctricos en verano
Para minimizar esta influencia del calor y las altas temperaturas, tanto en la autonomía como en el rendimiento de los vehículos eléctricos y evitar cualquier tipo de accidente o avería, los profesionales recomiendan:
- Mantener la batería dentro de un rango de temperatura moderado, entre 15 ºC y 30 ºC, siempre que sea posible, así como evitar la carga rápida especialmente en días de más calor.
- Estacionar el vehículo en zonas de sombra o en garaje.
- Recargar la batería antes de que esté prácticamente agotada.
- Aprovechar las funciones de preacondicionamiento del habitáculo.
- No renunciar al uso del aire acondicionado para intentar ganar algunos kilómetros de autonomía,
- Planificar las recargas especialmente en desplazamientos largos.
- Revisar periódicamente la presión de los neumáticos.
"Una adecuada planificación del viaje y la adopción de medidas preventivas sencillas pueden marcar la diferencia para disfrutar de desplazamientos más cómodos y seguros durante los meses de verano", concluye Sabio.