La inestabilidad internacional está repercutiendo en el aumento reciente del precio del combustible y, a su vez, impactando en directamente en el bolsillo de los conductores. No en vano, desde el 20 de marzo ha entrado en vigor una rebaja al 10% el IVA de combustibles, una bajada que supone un ahorro de 30 céntimos por litro de gasolina y 23 por litro de diésel. Aun así, el gasto en carburante sigue siendo una de las principales preocupaciones para los conductores, que buscan formas de reducir su consumo.
En este contexto, Continental subraya la importancia del uso adecuado de los neumáticos como elemento clave de este ahorro, que puede ser de hasta un 9%. De otro modo, sumando ahorro en cambio de neumáticos y en gasto de carburante, la vida útil adecuada de un juego de neumáticos puede generar un ahorro de 660 euros.
En este sentido, el neumático es el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, y su estado y características influyen directamente en el consumo de combustible y son un elemento de vital importancia para la seguridad. Así, una elección de producto adecuada, junto con un mantenimiento correcto, puede traducirse en un ahorro considerable a largo plazo. El año pasado, el estudio anual elaborado por Fundación CEA y Continental un 95% de los encuestados afirmó que priorizaba el ahorro por encima de la seguridad de su vehículo.
En ese posible ahorro por eficiencia de combustible, el rol de los neumáticos se basa principalmente en la resistencia a la rodadura, es decir, la energía que necesita el neumático para moverse. Cuanto menor es esta resistencia, menor es el esfuerzo del motor y, por tanto, menor el consumo de combustible. De este modo, puede reducirse hasta en un 9% el consumo, pero es que, además, también se reducen las emisiones de CO₂. Los neumáticos premium están diseñados con compuestos y estructuras optimizadas que reducen esta resistencia sin comprometer la seguridad.
La presión de inflado, también determinante
Otro factor que juega un papel clave es la presión de inflado. Circular con una presión inferior a la recomendada aumenta la resistencia a la rodadura, lo que obliga al motor a trabajar más y eleva el consumo. En este sentido, mantener la presión correcta de los neumáticos por sí solo puede aumentar la eficiencia hasta en un 3%, mientras que una alineación y balanceo adecuados pueden añadir hasta un 2,2% en ahorros.
En este caso, la elección de un neumático premium, frente a otras alternativas más baratas, también mejora ya no sólo la eficiencia sino que también conlleva una periodicidad de cambio menor, lo que supone un ahorro a largo plazo, sino que también contribuye a una mayor seguridad.
El mal mantenimiento de los neumáticos resulta en reemplazos frecuentes y mayores gastos de combustible. Cambiar de neumáticos de baja eficiencia (Clase G) a neumáticos de alta eficiencia (Clase A) puede ahorrar hasta 440 litros de combustible durante la vida útil de un neumático. Dicha estadística contrasta con el citado estudio de Continental y Fundación CEA, por el que un 79% de los conductores ha optado recientemente por neumáticos de bajo coste.