La relación entre los distintos operadores que integran el aftermarket independiente evoluciona de forma imparable hacia un modelo más colaborativo entre fabricantes de componentes, distribuidores y talleres. Apostar juntos para avanzar en bloque frente a los retos a los que se enfrenta el sector fue argumento compartido por los tres participantes en la mesa redonda organizada en el 38º Congreso de Ancera: Ignacio Narajo, CEO de Schaffler VLS España, Jeremy de Brabant, director general de Operaciones BtoB de PHE, y Miguel Ángel Gavilanes, director de Conceptos de Taller de Groupauto International.
Moderados por Carlos Martín, secretario general de Ancera, estos tres altos directivos expusieron su visión estratégica del sector, con retos comunes como el acceso a los datos, la eficiencia logística, la digitalización y la adaptación tecnológica, entre otros. “Todos tenemos que entender cuál es nuestro papel. En el caso de fabricantes, no solo es suministrar el producto, sino también crecer e invertir en la capilaridad de una forma equilibrada para que sea sostenible. Y el taller es fundamental, hay que apoyarlo con una fórmula sólida y contundente para que disponga de las herramientas para generar confianza en el usuario final. Hay que seguir generando valor con las marcas”, señaló Ignacio Naranjo.
En el ámbito de la colaboración entre los diferentes tipos de operadores de la posventa, “sólo las alianzas duraderas, basadas en la fidelidad, hace ganador a toda la cadena de valor, explicó Jeremy de Brabant. Análisis de la demanda, una cadena de suministro eficaz, rápida, con un mayor intercambio de información e integración de la logística; una correcta identificación de las piezas; información de producto y técnica libre, accesible, una política de precios que “permita cubrir los costes de la distribución y adaptada a cada mercado”, y formación y soluciones de diagnóstico remoto son cuestiones abiertas a la colaboración entre fabricantes, distribuidores y talleres, según el directivo de PHE.
En representación de los talleres, Miguel Ángel Gavilanes aseguró que “la cadena de valor deja de ser lineal. Estamos integrados en unos ecosistemas que generan tensión, pero tenemos que hacer una integración organizada. Unidos se trata de tener acceso a los datos. El distribuidor se tiene que convertir en un facilitador tecnológico, el fabricante aportar conocimiento y el taller ser como un nodo de servicios y protegiendo la mano de obra, ya que vive del servicio”.
Respecto al uso de los datos, Ignacio Naranjo señaló: “Siempre pensamos de los datos que genera el automóvil, pero no de los que generan distribuidores, fabricantes y talleres. Hay mucho espacio por explorar, pero no tenemos que obsesionarnos tampoco. Parece que el producto está en un segundo plano, tenemos que seguir protegiendo su calidad y asegurar que van a estar disponibles en un futuro para la distribución”.
Oportunidad multimarca
En cuanto a otros retos para la posventa, Jeremy de Brabant se refirió a todo lo relacionado con los stocks y almacenamiento. “La complejidad operativa que provoca el envejecimiento del parque es también una oportunidad para el sector multimarca, aunque supone un desafío a la hora de ofrecer productos y soluciones asequibles acorde con el valor venal de los vehículos”, explicó el dirigente de PHE.
Tampoco se olvidó de mencionar otras cuestiones como los recursos humanos y la atracción de talento. “En Europa cada mercado presenta características estructurales propias, incide la composición del parque, la tipología y tamaño de los talleres, las frecuencias de entrega, etc. No creemos en un modelo único o universal en Europa, creemos más bien en identidades fuertes en cada país y queremos respetar las diferencias de lo que hacen en cada país”.