Incendios, aplastamientos por elevadores, caídas en fosos o desde altura, cortes, manejo de químicos inflamables y/o contaminantes, accidentes de tráfico, reventones de neumáticos... El abanico de accidentes laborales a los que está expuesto cada jornada de trabajo el profesional del taller es innumerable. Un plus de peligrosidad evidente y, por desgracia, habitual, que subyace en el día a día de la posventa y lo convierten en un problema más del sector. Como cada año, el ministerio de Trabajo y Economía Social ha dado a conocer los datos oficiales de accidentes laborales en España. Así, durante 2025, en nuestro país se produjeron un total de 620.386 accidentes con baja laboral en todos los sectores, es decir, 7.914 menos que el año anterior, cuando la cifra alcanzó los 628.300 percances.
Siendo más precisos, al poner la lupa en el segmento del comercio al por mayor y menor y la reparación de vehículos, en total, se alcanzaron los 84.571 accidentes con baja. De ellos, 69.968 tuvieron lugar en plena jornada, a los que hay que sumar otros 14.603 in itinere, es decir, mientras iban o volvían a su puesto de trabajo.
Escudriñando aún más los datos a la posventa, la venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas implicó 12.294 accidentes laborales con baja de por medio, es decir, el 9,97% más que en 2024, cuando se produjeron 11.179. En este caso, 10.807 fueron en el desarrollo de sus horas de trabajo, mientras que 1.487 acontecieron durante los viajes de ida y vuelta hasta el puesto laboral. La peor parte, la pérdida de vidas humanas, tuvo lugar en un puñado de ellos. Así, hubo una docena de fallecidos -siete en jornada y cinco in itinere-. Un registro, por desgracia, al alza, pues tanto en 2023 como en 2024, sólo hubo ocho sepelios por año.
Más del doble de percances graves
En cuanto al número de accidentes de trabajo graves, la cifra fue de 70 en plena jornada, a los que se sumaron otros 14 en el trayecto hasta el lugar de trabajo, para un total de 84 percances con baja en la venta y reparación de vehículos de motor y motocicletas. Un registro que hay que mitigar para los próximos años, puesto que en 2025 se produjeron más del doble (55,5%) con respecto a 2024, cuando sólo hubo 54 accidentes graves.
Mucho más copioso fue el guarismo de accidentes leves, que ascendió a 12.198 en el cómputo general, un 9,72% más que en 2024. Desglosados por lugar de los mismos, hubo 10.730 en la jornada laboral y un total de 1.468 más en el intervalo de ida y vuelta del domicilio al trabajo.
Si tenemos en cuenta que hay unos 41.907 talleres en España a cierre de 2025, según estimaciones de la Ruta del Taller 2026 de Infocap, el promedio es de 0,29 accidentes al año en cada taller, dos centésimas más que en 2024 -un 7,41% más-. O dicho de otro modo, cada 3-4 talleres se produce un accidente laboral al año.
Según el tipo de trabajador
Por último, los datos anuales del ministerio también permiten desglosar los accidentes de trabajo, según el perfil del trabajador que los sufre. Así, de ese total de 12.294 accidentes, 11.304 fueron padecidos por trabajadores en nómina y con salario. De los cuales, hasta 9.881 acaecieron en plena jornada frente a los 1.423 sufridos en el transcurso de los viajes del hogar al taller. En este modelo de trabajador, llegaron nueve de los doce fallecidos.
Mientras tanto, los 990 accidentes restantes -tres de ellos, mortales- los sufrieron en sus carnes trabajadores por cuenta propia: 926, en el ejercicio de sus horas de trabajo y 64 en los caminos hasta el lugar donde ejercen su profesión.