El Real Automóvil Club de España (RACE), que atiende a más de 10 millones de vehículos en España, registró más de 19.600 incidencias en carretera durante la Semana Santa, lo que demuestra el impacto de los periodos vacacionales en la red viaria. Un dato posible gracias al Barómetro de averías del RACE, que permite identificar cuáles fueron las principales incidencias registradas en carretera durante el tramo de vacaciones primaveral.
De este modo, durante este tramo de descanso laboral, a la cabeza de las causas de intervención, estuvieron las averías de motor, con 6.439 asistencias, que representa un 36,3% del total. En segundo lugar, los neumáticos registraron 5.443 asistencias, con el 30,7%, mientras que las baterías fueron la tercera incidencia más frecuente, con 4.470 llamadas, aproximadamente, una de cada cuatro (25,2%). Entre las tres, suponen alrededor del 92% de asistencias. A años luz, aparecen los accidentes de tráfico, con 904 reparaciones -un 5,1%- y, en quinta posición, las averías en la bomba e inyección diésel con 498 intervenciones, con un 2,8%.
Analizando estos guarismos, queda refrendado que las averías mecánicas y de mantenimiento siguen marcando la mayor parte de las intervenciones en carretera durante los grandes desplazamientos.. Se pone de manifiesto que la avería constituye el mayor riesgo al que se enfrenta el conductor en carretera. A diferencia de los accidentes, las averías no suelen estar cubiertas por los seguros de coche tradicionales, que limitan su cobertura al remolque del vehículo, por lo que dejan fuera la reparación y otros costes asociados, lo que incrementa el impacto económico para el cliente.
Del mismo modo, el caudal de asistencias deja claro que la Semana Santa sigue siendo uno de los momentos de mayor intensidad de tráfico del año, lo que incrementa la exposición tanto a siniestros como a averías. En este caldo de cultivo, también intervienen factores estructurales como el envejecimiento del parque móvil, que en España ya alcanza una media de 14,6 años, según datos de Anfac. Por pura lógica, aquellos vehículos con menor nivel de mantenimiento o equipamiento son más propensos a las averías.
Asimismo, las lluvias intensas registradas durante el invierno han tenido un impacto en el estado del firme en distintas zonas, propiciando la aparición de baches y otros deterioros. Por ello, el RACE recomienda comprobar el estado de los neumáticos antes de iniciar cualquier desplazamiento, sobre todo, la presión, el desgaste y posibles daños.