“Se subvenciona la compra de vehículos eléctricos, pero no se subvenciona la adaptación de los talleres para que puedan reparar esos vehículos”. El que habla es Mario Pinilla. Miembro del Comité Ejecutivo de Cetraa y presidente de la Asociación de Automoción (Cetraa Lleida), formuló esta interesante reflexión en la mesa redonda "Movilidad inteligente y posventa de automoción”, durante la primera jornada del reciente Global Mobility Call 2026, en Ifema Madrid.
De este modo, en su intervención, Pinilla cuestionó que sí haya una partida de dinero público para fomentar la adquisición de vehículos nuevos para, así, reducir las emisiones con las nuevas tecnologías y renovar el parque móvil, pero que, sin embargo, nadie tenga a bien asegurar el futuro de esos talleres, en los que se vela a diario para que esos mismos automóviles se mantegan en perfectas condiciones y alarguen su vida útil. "¿Por qué no se subvenciona también la adaptación de los talleres y la formación de los mecánicos que tendrán que reparar esos vehículos eléctricos que se ha subvencionado?", insistió, reivindicador.
Asimismo, Pinilla defendió que la resiliencia histórica del taller independiente es un activo real frente a este cambio, pero advirtió de que no basta con sobrevivir. Y es que, a su juicio, hace falta invertir en talento y en equipamiento, y sobre todo, pidió orden y tiempos razonables para digerir el ritmo de las normativas europeas de descarbonización, que en su opinión han empezado "por el tejado". Sobre ello, puso como ejemplo el caso de las Zonas de Bajas Emisiones, recordando que aplicar una misma normativa europea a todos los países por igual, sin tener en cuenta sus circunstancias, no tiene sentido.
Su discurso caló entre los presentes a una mesa, moderada por Raúl González, de Somos Movilidad, y que también contó con la asistencia de Ana Ávila, directora corporativa de Conepa; Fernando Miguélez, director general de Ganvam; Carlos Martín, secretario general de Ancera y Begoña Llamazares, gerente de mercado de Sernauto.
Electrificación, conectividad y digitalización
El debate de la misma se centró en el impacto de la electrificación y la conectividad, la digitalización y la inteligencia artificial sobre toda la cadena de la posventa. En ese contexto, Carlos Martín aportó el dato que marcó el tono del debate: hasta el 70% de las operaciones de reparación que hoy sostienen la posventa independiente podría perderse en los próximos años a medida que el control de los datos del vehículo se concentre en pocas manos.
Por su parte, Ana Ávila coincidió con Pinilla al señalar la rentabilidad como la gran preocupación de unos talleres que son, en su mayoría, pymes y micropymes, y alertó de que las ZBE ya están restando trabajo real a los talleres situados dentro de su perímetro. Mientras tanto, Fernando Miguélez reclamó límites a una normativa que en un 74% llega desde Bruselas, y Begoña Llamazares situó a los fabricantes de componentes en el centro de la transformación, con la conectividad como principal motor de nuevos modelos de negocio.
El debate cerró con una idea compartida por los cinco: la posventa tiene músculo logístico, territorial y técnico para liderar la transición hacia la nueva movilidad en lugar de limitarse a sufrirla, siempre que formación, digitalización y sostenibilidad avancen al mismo ritmo que la regulación que las acompaña.