Salamanca tampoco se libra. Como en Burgos, el efecto embudo está cada vez más extendido en los talleres de prácticamente toda Castilla y León. Más trabajo, pero menos manos y tiempo para arreglar esos vehículos. Pura saturación. Un problema conocido que lleva "más de una década en la provincia". "Por mucha prisa que queramos darnos los mecánicos, si están al 100% de su capacidad, estamos teniendo que rechazar reparaciones, porque no abarcamos a todo", describe Alberto Moreno de Vega, presidente de Aesat (Cetraa Salamanca).
"La situación no mejora y los talleres siguen enfrentándose a una grave falta de profesionales cualificados, está costando mucho encontrar personal preparado", reconoce, visiblemente preocupado, el presidente de los talleres salmantinos, entrevistado en el Informativo territorial de Castilla y León de Televisión Española, en este jueves 2 de julio, que se hizo eco de las dificultades laborales y en el empleo, a nivel global, de la región.
Entre los motivos, el despegue de la tecnología y su inclusión, junto a otro tipo de avances, en los automóviles nuevos, que hace cada vez mayor la dificultad para encontrar personal técnico especializado para los talleres de reparación. Es el caso de multitud de talleres charros: "Los vehículos son cada vez más modernos, por lo que también se necesita que los jóvenes tengan un plan de formación bastante más específico, acorde para lo que se van a encontrar delante de un coche para reparar", justifica Moreno.
Para ello, "es imprescindible adaptar los planes de estudio y reforzar la Formación Profesional para hacerla más atractiva y responder también a las necesidades reales del sector", concluye en su paso por el informativo del ente público.