Adeabur, la Asociación de empresarios de automoción de Burgos, ha entrado a formar parte de una iniciativa médica y empresarial pionera en la prevención y el diagnóstico precoz de la enfermedad renal crónica entre su población laboral. De este modo, "Objetivo no dialisis" pretende optimizar el tratamiento temprano de la enfermedad renal crónica usando como medio las revisiones periódicas de salud de los trabajadores de la posventa de automoción.
De este modo, OND permite una actuación inmediata sobre pacientes detectados, para hacer su tratamiento más temprano y efectivo, a la vez que menos costoso en términos económicos y de absentismo por causas de salud.
En la faceta médica, este proyecto está dirigido por el equipo de nefrología (enfermedades renales) del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), e impulsada entre los colectivos empresariales de la región por Femebur, la patronal del metal burgalesa.
El acuerdo se suscribe después de que se haya venido detectando clínicamente que la enfermedad renal crónica presenta estadios iniciales en los que aparece oculta tanto para el paciente como en ocasiones para los médicos de familia, por lo que está ya bastante avanzada cuando muestra signos claros de su existencia, con el deterioro físico que supone para los afectados. Ello conlleva que el tratamiento al paciente llegue más tarde de lo deseable, cuando la dolencia está más avanzada y ha generado más daño físico. Dicho tratamiento entonces es mucho más costoso -se estima en más de 40.000 euros el coste anual de un paciente crónico renal- y con peores resultados terapéuticos.
El punto de partida de este innovador proyecto es la Declaración OMS (Organización mundial de la Salud) sobre salud renal, de mayo de 2025. En dicha declaración, se recogió:
- Reconocimiento de la ERC (enfermedad renal crónica) como prioridad mundial.
- Se proyecta como la quinta causa de muerte mundial para 2050.
- Impacto económico elevado y asociado a mortalidad.
- Alarma por el infradiagnóstico.
- Preocupación por la inequidad en el acceso al diagnóstico y tratamiento renal.
- La mayoría de los pacientes no saben que tienen ERC hasta fases avanzadas.
Por este motivo, se ha instado a los países a integrar la detección temprana en sus sistemas sanitarios, especialmente mediante herramientas coste-efectivas. Y todo esto se traduce en este proyecto OND del que acaba de entrar a formar parte la patronal de los talleres de Burgos.
Para ello, simplemente los negocios de posventa interesados deberán comunicar con su servicio de prevención, que realiza las pruebas médicas de salud laboral e indicar que quiere que se hagan esta prueba a sus trabajadores dentro de la analítica habitual en las revisiones periódicas de salud. Se reduce a solicitar la inclusión del cociente albúmina/creatinina (ACR) en reconocimientos médicos laborales anuales de sus trabajadores.
De esta manera, aprovechando la muestra de orina ya recogida para el sedimento urinario, se consigue de manera fácil y muy barata mejorar la detección precoz de daño renal. Por tanto, no requiere nueva muestra de orina, ni modifica el circuito asistencial actual (los positivos se derivan a los servicios públicos de salud habituales), ni tampoco incrementa tiempos de reconocimiento (proceso integrado en la revisión de salud laboral anual convencional).
En cuanto a su coste, se estirma que estará entre 0,8 y 4 euros. No obstante, incluso algunas empresas de prevención ya han anunciado que no cobrarán sobrecoste por realizar este marcador a mayores, sobre todo, cuando puede sustituirse otra prueba de bajo valor clínico (niveles de urea), por esta última de alto valor predictivo (cociente albumina creatinina).