Reparación | Para ganar dinero en el taller, piensa y responde: "¿Qué te gusta hacer?"

La respuesta a esta pregunta y a: “¿Qué necesita mi taller de mí?” son claves para que el empresario de este negocio aumente su rentabilidad y gane calidad de vida, según un artículo de Manel Báez para la red de Talleres STAR, de Grupo Aser.

A veces es bueno encontrar tiempo para reflexionar sobre cómo gestionamos un negocio
A veces es bueno encontrar tiempo para reflexionar sobre cómo gestionamos un negocio

En un artículo para la red de Talleres STAR, de Grupo Aser, Manel Báez, fundador de la plataforma para talleres Assistec, invita a los propietarios de talleres a reflexionar sobre la pregunta: “Qué te gusta hacer?”. Asegura que es clave responderla si lo que se busca es una mayor rentabilidad en el negocio. Lo mismo que encontrar respuesta a esta otra cuestión: “¿Qué necesita mi taller de mí?”

Para que la respuesta sea “meditada, libre y certera”, Manel aconseja salir del taller, tomarse un día de relax y meditar sobre ambas. Luego aporta cuatro respuestas posibles y declara que no existen más respuestas “lógicas” a las dos preguntas:

  1. Me gusta reparar y el taller necesita de mis conocimientos técnicos.
  2. Me gusta reparar y el taller necesita que gestione y atienda a los clientes.
  3. No me gusta reparar y el taller necesita de mis conocimientos técnicos.
  4. No me gusta reparar y el taller necesita que gestione y atienda a los clientes.

Tener visión empresarial

A continuación se pone en el papel del propietario de taller, cuya calidad de vida laboral no es óptima al pasarse más de ocho horas en taller, llevarse el trabajo a casa o realizar múltiples tareas: reparador, psicólogo, gestor de recursos humanos, pasando por administrativo y comercial, además de empresario.

Ante esa realidad que viven muchos dueños de talleres, Manel Báez recomienda, como primer paso, dar una vuelta al día a día y centrarse en lo importante, es decir, tener una visión más empresarial y pasar de reparador a empresario de la reparación.

El segundo paso es, fuera del ámbito del taller, trabajar los cuatro puntos de las posibles respuestas mencionadas anteriormente. Le recuerda, asimismo: “No todo ha de pasar por ti, no puedes estar en todos los frentes en todos los momentos; esto no hay cuerpo, y mente, que lo aguante, al menos en el largo plazo”.

Si hay que pasar más horas en el taller para sacar el trabajo, ya sea de la parte técnica como de la no técnica, “tal vez es que no estás delegando o gestionando bien, que tus recursos humanos son insuficientes o ineficientes o que tienes déficit de herramientas y equipamiento”, añade. En su opinión, mejorar la calidad de vida y aumentar la rentabilidad del taller exige “pensar en las preguntas y seguir adelante”.

“Si precisas ayuda, no lo dudes y pídela, a tu distribuidor (la tienda de recambios), a la red en la que te encuentras o al grupo al que pertenecen tu red y tu distribuidor. Seguro que tienen soluciones, y ayuda, que ofrecerte”, recalca. Y para terminar, es muy importante tener clara la diferencia entre gasto e inversión.

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