Un invierno como no se recuerda en décadas. Inaudito. Semanas y semanas sin dejar de llover. La una detrás de la otra. Trenes de borrascas consecutivos como ese mar que no cesa. Sin tregua. ¿Las consecuencias? Inundaciones, ríos desbordados, Eolo haciendo de las suyas con vientos casi huracanados, sorprendentes nevadas, presas vaciando agua como si no hubiera mañana, corrimientos de tierras, miles de personas evacuadas... Un paisaje dantesco, recrudecido en Andalucía, que también ha afectado a viviendas e infraestructuras. Numerosas carreteras han sufrido hundimientos o agrietamientos, por no hablar de las que presentan ahora un firme irregular, muy bacheado. Los vehículos y sus conductores lo sufren al circular por ellas y las averías se multiplican. También, lógicamente las visitas al taller. En dicha comunidad, las órdenes de reparación se han incrementado entre un 15 y un 20%. Por ello, Infotaller ha charlado con varias patronales de la región andaluza para conocer en profundidad el impacto de este daño colateral que trae beneficios a la posventa.
Málaga, junto con Córdoba, Granada y Cádiz, ha sido la provincia más afectada por este perenne temporal. Antonio Martí, presidente ejecutivo de Fedama -la Federación de Empresarios de Automoción de Málaga- lo atestigua. "A nivel general, el temporal ha afectado a más de un centenar de carreteras, tanto de la red de carreteras principales como de las secundarias, Córdoba, Cádiz, Jaén son las que más lo han sufrido junto a nuestra Málaga".
Además, este problema en las arterías del asfalto se ha solapado en el tiempo con otro igual de grave: "la crisis ferroviaria". "Al quedarse paralizado parte del tráfico ferroviario a consecuencia del grave accidente sufrido en Adamuz (Córdoba), se ha incrementado el caudal de vehículos en las carreteras, porque en estas últimas semanas tanto la alta velocidad como la media distancia y cercanías han padecido cancelaciones, retrasos, bajadas en la frecuencia y la velocidad de los trenes... La gente ha tirado más de sus vehículos, o del avión, pero la realidad es que el asfalto tampoco estaba mejor", detalla Martí.
"Han sido trenes de borrascas muy agresivas con fenómenos climatológicos que les costaba recordar hasta a los más viejos del lugar, las carreteras no tenían margen de recuperación y muchas han sufrido un deterioro evidente, tanto en el estado del asfalto como en su limpieza o la presencia de hielo, agua acumulada...", enumera añadiendo que "la aparición incluso de socavones provocó el corte de algunas de ellas durante días".
La edad del parque propicia las averías en un mal asfalto
Y es que, "si estamos hablando de una red viaria que ya habíamos denunciado las patronales que acumulaba deficiencias, imaginen cómo se ha acentuado con un tren de borrascas sin cuartel". "Si tenemos en cuenta que la media de los vehículos en España, similar también en Andalucía, sigue siendo de unos 14 años, con cerca del 60% por encima de los 10 años... Hablamos de coches con kilómetros y alguna avería ya en sus espaldas, algunos incluso sin pasar por taller para mantenimientos durante años, por tanto, un pavimento bacheado, lleno de grietas, sin mantenimiento alguno... Les pasa factura", analiza Martí.
En el caso concreto de Málaga, "tanto en la capital como en la provincia se ha producido un aumento de entradas en los talleres superior al 10%". En cuanto a las partes que más han requerido de la asistencia destacan pinchazos, sistemas de frenado, suspensiones y llantas", enumera Martí, que concluye lamentando que "esta situación no tenga una solución a corto plazo, porque todavía se esta a la espera de ayudas del Gobierno, de la Junta de Andalucía, ayuntamientos, diputaciones e incluso de Europa, porque todas son necesarias".
En Granada, un aumento de casi el 20%
En la misma línea articula su descripción post-tren de borrascas la secretaria general de Asemtagra, Asociación Provincial de Talleres de Reparación de Automóviles de Granada. Así, María José Medialdea, confirma que el paso por el taller se ha disparado: "Nuestros asociados nos cuentan que el caudal de reparaciones ha aumentado por encima del 15%, en algunos negocios, hasta el 20% con respecto al invierno anterior y el verano precedente".
"En los días posteriores, los talleres han tenido buenas noticias, los daños detectados han obligado a acudir al taller más de lo habitual, las tormentas han hecho estragos tanto en la capital como en los municipios de la provincia y también en las zonas de montaña", equipara sin distinción.
Neumáticos, suspensiones, amortiguadores y... hasta lunas
"Los mecánicos han visto un poco de todo estos días, centenares de neumáticos con bocados significativos e incluso con reventones, también suspensiones dañadas con pérdidas de aceite, amortiguadores en mal estado... Incluso, nos consta que, más de uno y de dos clientes, han llegado a interponer la correspondiente reclamación ante el organismo autonómico o nacional de obras públicas y carreteras por ser los responsables de toda esta batería de averías", comenta Medialdea.
La directiva de Asemtagra finaliza llamando la atención sobre una reparación que, a priori, podría ser sorprendente: el cambio de lunas. "Se están realizando bastantes cambios, porque hay mucha grava de los taludes que han caído al asfalto, las carreteras no están con la limpieza necesaria y han ocasionado piquetazos en los cristales de los vehículos".
En Córdoba, "un 15% más en la capital y la campiña"
"Neumáticos con grietas y reventones, suspensiones, amortiguadores, llantas...". Desde Córdoba, hacen la misma recapitulación de daños tras el temporal. Atradeco, la Asociación Provincial de Talleres y Automoción de Córdoba, cifra en ese idéntico "15% el auge de las visitas al taller" en estos dos primeros meses del 2026.
"Dentro de la desgracia que supone un evento climático como el que hemos sufrido, reconocemos que ha sido un buen comienzo de año para los talleres cordobeses, porque los vehículos han requerido de unas reparaciones que otros inviernos no se ha hecho notar tanto", comenta Daniel Aparicio, gerente de Atradeco. En cuanto a los lugares donde ha sido más palpable, Aparicio pone la mira "en Córdoba capital y en la zona de la campiña, todos esos municipios del sur de la provincia", concluye.