Maquinaria profesional, un circuito de pruebas propio e incluso una grúa para recoger y entregar los coches o las motocicletas a los clientes sin levantar sospechas... A la finca no le faltaba de nada. A simple vista, era un taller mecánico como cualquier otro. De lo más normal todo. Un buen lugar, situado en el municipio tarraconense de El Perelló, junto a la Sierra de Cardó, para que sus 3.000 habitantes y los colindantes de la comarca del Bajo Ebro llevaran sus vehículos a reparar. Pero nada más lejos de la realidad. Tras sus puertas, el taller era totalmente clandestino. Un local de reparaciones que jamás tuvo permiso alguno, sin control, sin seguridad y dañando la naturaleza con vertidos de residuos tóxicos. Una joya.
Según informa, el diario digital El Caso, el Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) de la Guardia Civil de Tortosa destapó la trama al detectar un movimiento de vehículos extraño. Fue durante una vigilancia rutinaria del medio natural en la Sierra del Cardó. A raíz de ello, los agentes iniciaron una investigación y entraron dentro del taller. En el interior, vieron una veintena de vehículos -todoterrenos, motos, coches e incluso hasta tractores-, en diferentes fases de reparación que nunca pasarían ningún registro oficial.
Y es que los investigadores comprobaron que el taller no sólo operaba sin ninguna licencia municipal, sino que se encontraba en pleno Espacio de Interés Natural y que los responsables de este negocio clandestino apilaban el aceite usado, los filtros contaminados y la chatarra tóxica sin ningún tipo de control, directamente sobre el suelo, sin contenedores homologados ni contratos con gestores de residuos.
Precariedad laboral
Pero es que, además, las pesquisas también revelaron una precariedad absoluta en cuanto a la seguridad laboral. El taller no tenía ventilación, ni señalización de emergencia, ni equipos de protección individual para los trabajadores.
Por este motivo, los agentes del Seprona de la Guardia Civil han cursado varias denuncias, enviadas tanto al ayuntamiento de El Perelló como a los departamentos responsables en la materia de la Generalitat de Cataluña. Algunas de estas querellas, consideradas como graves, podrían comportar multas de hasta 300.000 euros, especialmente las relacionadas con el medio ambiente.
El Seprona de la @guardiacivil de #Tortosa localiza un taller mecánico ilegal en el Baix Ebre con posibles efectos medioambientales negativos. @carlosprietogo @DeleGobCataluna pic.twitter.com/xFHjvWJVEm
— Subdelegació del Govern a Tarragona (@TGNGob) January 5, 2026