Fempa -Federación de empresarios del metal de la provincia de Alicante-, y los sindicatos CCOO y UGT han firmado este 6 de julio el nuevo convenio colectivo de la industria, los servicios y las tecnologías del sector metal para la provincia de Alicante, que incluye, por tanto, al sector de la automoción y a los talleres de reparación de vehículos. El texto tendrá una vigencia de tres años, correspondiente al periodo 2026-2028, y dará cobertura a alrededor de 55.000 personas trabajadoras en toda la provincia.
Su aprobación se produce apenas un mes después de que Fempa también culminara otro acuerdo para el convenio de concesionarios y recambistas. Pues bien, ahora llega el turno para los talleres, con un convenio contempla un incremento salarial del 4% para 2026, del 3% para 2027 y del 2,5% para 2028. Asimismo, incorpora una cláusula de revisión salarial topada para cada uno de los años de vigencia del convenio, sin devengo de atrasos. En materia de jornada, se establece para el 2028 una jornada anual de 1.748 horas.
De esta manera, el acuerdo representa un marco de estabilidad, seguridad jurídica y paz social para uno de los sectores más estratégicos del tejido productivo alicantino. El nuevo convenio permite a las empresas planificar su actividad durante los próximos tres ejercicios con mayor certidumbre, en un contexto marcado por la situación geopolítica, la transformación tecnológica, la sostenibilidad, la reorganización de los procesos productivos y la necesidad de seguir reforzando la competitividad del sector.
Al respecto, el presidente de Fempa, José Julián Farell, ha destacado que la firma del convenio “es una excelente noticia para las empresas y para el conjunto del sector metal de la provincia de Alicante, porque garantiza un marco de estabilidad y paz social hasta 2028, aporta certidumbre para la planificación empresarial y permite seguir avanzando en la modernización de nuestras industrias, servicios y actividades tecnológicas”.
Asimismo, Farell ha subrayado también “la responsabilidad de las partes negociadoras para alcanzar un acuerdo equilibrado, que tiene en cuenta la realidad de las empresas y, al mismo tiempo, contribuye a ordenar las condiciones laborales de miles de personas trabajadoras”. En este sentido, ha señalado que “la competitividad del sector pasa necesariamente por contar con reglas claras, seguridad jurídica y capacidad de adaptación a los nuevos retos industriales, climáticos, sociales y digitales”.
El texto aporta un buen puñado de novedades para la venta y posventa de la provincia, entre las que destacan la incorporación de un protocolo de emergencia climática, un plan de movilidad sostenible, un permiso para las víctimas de violencia de género, la regulación de guardias y retenes, un protocolo LGTBI y una cláusula sobre inteligencia artificial y algoritmos. Asimismo, el convenio limita el complemento de incapacidad temporal a la vigencia de la relación laboral.