"Conozco muchos casos de gente que se jubila, se monta su taller en cualquier local, con su pequeño elevador, sus herramientas... Y van tirando. Se ponen a hacer mantenimientos, cambios de aceite, de filtros... Mecánica rápida, no se complican, se llevan su pensión de 1.400 euros, a lo mejor, otros 800 al mes de estas actividades, que les mantienen entretenidos y se sacan alrededor 2.500 euros al mes...". Este relato, que suena a esa picaresca lazarillesca actualizada a 2026, pero por desgracia es muy real, sale de boca de Alberto Casteleiro, gerente de Atreve, la Asociación de Empresarios del Taller de Reparación de Vehículos de A Coruña. Están hartos. Calculan, al menos, medio centenar de talleres ilegales activos en la provincia. En vista de que no hay soluciones de la Administración y las Fuerzas de Seguridad alegan que no dan a basto, han decidido dar ellos mismos un paso al frente: contratar detectives para desenmascarar estos delitos.
Su equipo jurídico, tras estudiar el incesante número de ilegales y el escenario que se ha generado, decidió proponer esta posibilidad, que la patronal vio con buenos ojos. "La intención es ejercer de puente entre los talleres y la autoridad, nuestros abogados ya trabajan en permanente contacto con Guardia Civil y Policía, así que pretendemos dotarles de más herramientas para su actuación: hacer un seguimiento de los negocios que nos generan sospechas, recabar información, aportar testimonios, fotografías, informes... Todo aquello que permita aumentar las pruebas y dar mayor solidez a nuestras denuncias para echar el cierre a estos negocios", argumenta sobre un proyecto que podría ponerse en marcha este mismo mes.
"Confiamos en que, entre el 20 de septiembre y, como muy tarde, el 10 de octubre, ya haya un primer grupo de talleres que lleve a cabo esta experiencia piloto". "Sería, concretamente, en los municipios de Cee y Concurbión, en plena Costa da Morte, allí, uno de los talleres más importantes de la zona es el que acumula más quejas por este tipo de prácticas ilegales y es el que está más convencido de dar el paso, así que nuestra idea es probar este servicio tanto en este negocio como en los cinco o seis asociados que tenemos en esa zona", avanza Casteleiro, convencido de que será sólo el principio.
"Si funciona podría llevarse a cabo en más zonas rurales, sobre todo, en pueblos pequeños es donde puede tener más éxito: Oleiros, Narón son otras de las zonas de la provincia que se ven más afectadas, según lo que nos cuentan los talleres, y, por supuesto, también en la capital, en A Coruña, aunque, tanto allí como en Vigo, es más complejo localizar los talleres clandestinos", expone sobre sus intenciones.
La contratación de los detectives tiene un cometido: "Abrir la veda y, sobre todo, que pueda servir para apretar más a estos tramposos". "Cuando pedimos mayor dureza, la Guardia Civil nos dice que no tiene más efectivos, que les cuesta llegar o cerrar muchos ilegales, porque no tienen más recursos, no son del todo eficaces, así que hemos decidido aportar nosotros también, con este plan B por las quejas que no dejamos de tener, porque cada vez la economía sumergida crece más", advierte el gerente de Atreve.
"Tiene que haber sanciones económicas importantes, sobre todo, en el caso de aquellos que están ya jubilados y continúan trabajando, lo suyo es retirarles la pensión por desempleo a este tipo de gente, porque están ganando un dinero que no declaran, generalmente con precios más bajos que en cualquier taller legal, y no están dejando que el resto prospere, que aquellos que sí cumplen las normas saquen adelante sus negocios", explicó.
Como mínimo medio centenar de ilegales
"Por desgracia, esta es la punta del iceberg, se ve sólo una parte insignificante, porque no todo el mundo se atreve a denunciarlo, pero desde la asociación calculamos que, como mínimo, hay aproximadamente medio centenar de talleres clandestinos operando en la provincia", denuncia visiblemente indignado. "Estamos descubriendo dos o tres ilegales al mes, especialmente, en los municipios de la provincia, allí son mucho más detectables, porque, al final, todo el mundo sabe a qué se dedica el vecino de al lado y el de más allá", argumenta.
Por otro lado, Casteleiro también se hace eco de otro problema subyacente, relacionado directamente con estos talleres ilegales. Se trata de los descuentos que obtienen en la compra de repuestos. "Parten con ventaja a la hora de obtener ciertas piezas, porque compran mucho, tanto en cantidad como en variedad de repuestos, por ello, a las marcas les interesa cuidar a este tipo de clientes y, en algunos casos, incluso disfrutan de unos descuentos y unos precios que no están al alcance de los talleres independientes cuando acuden en busca de esos mismos componentes".
Privilegios y descuentos de grandes empresas que "miran para otro lado"
"En el caso concreto de alguna marca de recambios, hemos tratado de hablar con ellos, les hemos llamado 4 o 5 veces, pero no nos hacen caso, hacen oídos sordos, no quieren tener una reunión con nosotros ni con nuestros abogados, porque saben qué queremos comentar con ellos, todo el sector sabe que esto sucede, pero lo asume y mira para otro lado, ni siquiera la Administración está por la labor de tomar cartas en el asunto", comenta visiblemente contrariado.
Desde Atreve, insisten en que no reclaman nada que no sea "cumplir con la ley". "Sólo pedimos que beneficien a alguien que hace una actividad legal, no al que realiza un trabajo ilegal y que sólo fomenta la economía sumergida, tratamos de sobrevivir y llevar a cabo nuestra profesión dignamente, por eso, sólo reclamamos que respeten lo que establece la ley", concluye deseoso de poner en marcha "un proyecto que debe cambiar la posventa en A Coruña".