Las marcas chinas de vehículos ganan peso entre los compradores españoles, sobre todo por el precio. Sin embargo, entre quienes todavía descartan comprar un vehículo chino, más de la mitad (53,5%) señala como principal motivo las dudas sobre el servicio posventa y la disponibilidad de recambios, según indica un estudio realizado por coches.net entre personas que se encuentran en este proceso.
Esta preocupación aumenta precisamente entre quienes realizan una mayor inversión. En el segmento de compradores con presupuestos comprendidos entre 30.000 y 40.000 euros, casi siete de cada diez (67,9%) citan este aspecto como su principal freno. Por detrás aparecen los prejuicios sobre la durabilidad de los materiales (24,8%) y la incertidumbre sobre el valor de reventa (13,6%).

Opiniones sobre el servicio posventa de las marcas chinas entre compradores de un coche.
El citado análisis revela también que el 37,1% de los futuros compradores afirma que se plantearía adquirir un coche de una marca china. Un porcentaje que aumenta hasta el 41,3% entre quienes disponen de un presupuesto superior a los 50.000 euros.
Solo un 5,3% de los usuarios reconoce no conocer ninguna marca china, mientras que fabricantes como MG (78,4%), BYD (75,8%), Omoda (70%), Jaecoo (60,1%) o Lynk & Co (54,5%) ya forman parte del proceso habitual de búsqueda de los compradores españoles.
La notoriedad aumenta, además, entre quienes manejan presupuestos más elevados. Entre los compradores que prevén invertir más de 50.000 euros, prácticamente ocho de cada diez conocen ya las principales marcas chinas.
PRECIOS COMPETITIVOS
Aunque el precio continúa siendo el gran atractivo de estas marcas, los datos muestran una realidad mucho más compleja que la simple búsqueda del coche más barato, señala el informe. Así, el 75,4% de quienes comprarían un coche chino asegura que lo haría por su precio más competitivo, porcentaje que alcanza el 84,1% entre los compradores con presupuestos superiores a 50.000 euros.
Lejos de indicar una búsqueda del menor precio posible, estos resultados apuntan a un comprador que valora especialmente la relación entre tecnología, equipamiento y coste final del vehículo. En cambio, factores como una mayor innovación tecnológica (18,5%) o la disponibilidad inmediata (5,1%) quedan muy por detrás como motivos de compra.
En resumen, el 44,1% de los futuros compradores considera las marcas chinas como una opción atractiva, aunque necesita conocer mejor su calidad antes de decidirse.
El estudio refleja la aparición de un comprador cada vez más informado y menos condicionado por el origen del fabricante, hasta el punto de que solo un 32% sigue prefiriendo únicamente las marcas tradicionales, y casi uno de cada cuatro (23,9%) considera que los fabricantes chinos son una alternativa innovadora y confiable.