Signus ha vuelto a demostrar que los neumáticos tienen mucho recorrido. Y no sólo el que exhiben en los vehículos circulando cada día. Así, este sistema de recogida de neumáticos al final de su vida útil (NFU) gestionó nada menos que 230.901 toneladas de neumáticos durante 2025, un 5,5% por encima de las obligaciones establecidas por la normativa para las empresas adheridas al sistema. Y una cifra un 3,86% superior a las 222.406 toneladas recogidas en 2024.
Dicha cantidad, según la Memoria de Actividad 2025 recién presentada, tal y como también ha presentado TNU, es el equivalente a más de 28 millones de neumáticos de turismo que, colocados uno detrás del otro, recorrerían cerca de 18.000 kilómetros, casi media vuelta a la Tierra.
Además, en el pasado ejercicio, la entidad conformada por cinco de los principales fabricantes como Michelin, Bridgestone, Continental, Goodyear y Pirelli, realizó un total de 116.959 recogidas -1.494 menos que el año pasado-, que se realizaron en 24.749 talleres -1.361 menos que en 2025-. Esto supone que el 96,1% del total de recogidas (25.758) se realizó en talleres, mientras el 3,4% fueron usuarios y un 0,5% de organismos oficiales.
Con ests datos, Signus puede afirmar que cada minuto ha recogido en un punto de España. Pero, sobre todo, los resultados de 2025 reflejan la importante aportación de este Scrap (Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor) al avance de la economía circular aplicada a los neumáticos.
De cada diez neumáticos gestionados por Signus en 2025, cinco (51,1%) iniciaron una nueva vida convertidos en materias primas, recuperando caucho, acero y fibras textiles que hoy forman parte de productos tan cotidianos como pavimentos deportivos, parques infantiles, carreteras o materiales para la construcción.
Además, uno de cada diez neumáticos (12,2%) se pudieron preparar para reciclaje, bien como segunda mano o bien mediante proceso de recauchutado que permite prolongar su uso en condiciones de seguridad. Por su parte, el restante, casi cuatro de cada diez (36,7%) se destinaron a valorización energética, aprovechando su elevado poder calorífico como sustituto de combustibles fósiles en determinados procesos industriales.
Andalucía, Cataluña y Madrid lideran la recogida de NFU
En cuanto al reparto territorial de estas recogidas, Andalucía, que prácticamente dobla a la tercera comunidad en el ranking, encabezó la cantidad de NFU recogido con 43.668,4 toneladas. El segundo lugar en la gestión de las cubiertas usadas es para Cataluña con 30.609,7 toneladas, mientras que la citada tercera es Madrid, con 22.894,8 toneladas.
Por detrás de todas ellas, Castilla y León fue la cuarta que más neumáticos recicló con 19.425,8 toneladas, por delante de Galicia (18.406,2 toneladas), Comunidad Valenciana (17.064,9 toneladas), País Vasco (10.360,1), y Aragón (9.232,5).

Mapa gráfico de la recogida y gestión de NFU por comunidades autónomas.
Consecuencias del nuevo Real Decreto 712/2025
Por otro lado, la Memoria de Actividad 2025 también señala la entrada en vigor del Real Decreto 712/2025, que redefine el sistema de responsabilidad ampliada del productor para los neumáticos. Como parte de este nuevo escenario regulatorio, Signus ha iniciado un proceso de adaptación que incluye la constitución de Signus Asociación, la nueva entidad que agrupa a los productores adheridos al sistema, así como el desarrollo de un plan estratégico de valorización, orientado a incrementar el valor de los materiales recuperados y abrir nuevas oportunidades para su aprovechamiento.
Estas dos novedades dejan claro que la innovación continúa siendo uno de los pilares de la actividad de Signus. Por ello, la entidad impulsó proyectos para desarrollar nuevas aplicaciones del caucho reciclado en sectores como la construcción, la automoción y las infraestructuras, de forma que se invistiguen soluciones de mayor valor añadido que permitan mantener los materiales en el ciclo productivo durante más tiempo.
El objetivo de Signus es un modelo que combina eficiencia ambiental, innovación y colaboración con fabricantes, talleres, gestores y administraciones públicas, pero, sobre todo, que cada neumático al final de su vida útil deje de ser un residuo y se convierta en un nuevo recurso para la sociedad.