Neumáticos | ¿Neumáticos de invierno o todo tiempo?

La versatilidad, la dureza del clima o el precio son factores que inclinan la balanza hacia unos u otros.

Coche equipado con neumáticos de invierno en las pruebas de conducción sobre superficie nevada
Coche equipado con neumáticos de invierno

En las últimas semanas, nuestro país ha pasado del veroño al frío invernal, con episodios de gota fría en muchas provincias entre medias. Una inestabilidad climatológica que sumerge en un mar de dudas a muchos conductores a la hora de elegir qué neumáticos montar. Como profesionales del automóvil, los técnicos del taller tienen un importante papel a la hora de aconsejar a sus clientes en este aspecto, resolviendo sus dudas de la manera más beneficiosa para su seguridad y comodidad. Para ello, es interesante recordar las diferencias entre neumáticos de invierno y de todo tiempo, así como las principales ventajas e inconvenientes de cada tipo.

Los neumáticos de invierno, reconocibles por la inscripción M+S y el pictograma con una montaña de tres picos y un copo de nieve en su interior (3PMSF), son una alternativa a las complicadas cadenas de nieve. Están recomendados especialmente para los conductores que circulan con frecuencia por zonas frías y con nieve, entre los meses de noviembre y marzo.

Gracias a su compuesto de goma más blando y flexible que no se endurece con el frío, el dibujo más profundo y el gran número de laminillas en los tacos, los neumáticos de invierno son mucho más eficaces que los de verano cuando la temperatura desciende por debajo de los 7 grados. Además, cuentan con más  capacidad de tracción y adherencia en carreteras mojadas, heladas, con nieve y/o barro.

Entre sus desventajas, destaca el precio -cuestan en torno a un 10% más que los mixtos- y la conveniencia de montar los cuatro neumáticos de este tipo para evitar una diferencia de adherencia entre los ejes que provoque un trompo o un subviraje. No obstante, está permitido circular con sólo dos neumáticos de invierno en el eje motriz.

En cuanto a los neumáticos todo tiempo, tienen la ventaja de la versatilidad. Algo a tener en cuenta en un país como España, donde las temperaturas suben y bajan bruscamente de modo que a muchos conductores no les da tiempo a cambiar el juego de neumáticos antes de una ola de frío.

Los All Season no son exactamente ni de verano de invierno, sino que se encuentran en un punto intermedio que los habilita para ser utilizados en cualquier época del año y con cualquier condición climatológica. Son por ello una buena opción para hacer frente a situaciones invernales, sin variar su rendimiento en los meses de verano.

Es decir, son adecuados para conducir con lluvia, granizo, aguanieve o nevadas leves, en zonas donde las grandes nevadas son poco frecuentes o inexistentes. Y cuentan con homologación como neumático de invierno, lo que evita tener que cambiar el juego de neumáticos dependiendo de la zona a la que se viaje.

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