Neumáticos | Cómo determinar la presión adecuada del neumático

Influye directamente en la seguridad del vehículo.

Cerca de 1,5 millones en 2016 tenían defectos graves en ruedas, neumáticos, ejes y suspensión
La presión del vehículo influye en la seguridad

Mantener la presión necesaria en cada neumático es fundamental para garantizar la seguridad vial. Por ello, es importante que el taller explique al usuario cómo conocer la presión que deben llevar los neumáticos y qué pasos debe dar para garantizar que así sea. En su canal de motor, Mapfre ha publicado un artículo en que aporta una serie de claves para ello.

El texto indica que, tanto si una rueda se encuentra demasiado hinchada como si no tiene suficiente aire, se incrementan las posibilidades de sufrir un accidente. En cuanto a los neumáticos con presión baja, vuelven el coche menos manejable y pueden darse momentos de sobreviraje o subviraje. Además, se produce un desgaste irregular que fomenta las posibilidades de un reventón de la rueda. También se aumenta la distancia de frenado con el pavimento mojado y se disminuye la resistencia al aquaplaning.

Cuando hay demasiada presión, se produce una menor superficie de contacto con el pavimento, lo que repercute en una peor adherencia al asfalto. También disminuye la capacidad de absorción de las irregularidades del terreno, lo que hace la conducción más incómoda. La banda de rodadura se desgasta de una manera más rápida, al igual que las suspensiones y se consume más combustible.

NO EXISTE PRESIÓN IDEAL

El artículo aclara que no existe una cifra universal que pueda aplicarse a todos los modelos, ya que es necesario tener en cuenta diversos factores. Para saber qué presión es la presión adecuada para un neumático, es necesario leer el libro de instrucciones del coche o consultar con el fabricante. En el caso de que se trate de un automóvil moderno, el sensor de presión de neumáticos avisará si considera que las ruedas llevan menos aire del aconsejado. Por regla general, los coches utilitarios deben de tener una presión que oscile entre los 28 y los 30 psi.

En cuanto a las variables que deben tenerse en cuenta, son:

  • El tamaño del vehículo: repercute en el peso que tendrá que soportar la rueda
  • Tipo de neumático que se monte
  • Modelo de vehículo del que se trate
  • Año de creación del automóvil
  • Carga del vehículo
  • Equilibrio según el diseño: no suele ser recomendable que el eje delantero y el trasero compartan exactamente la misma presión.

PASOS PARA MEDIR LA PRESIÓN

  1. Esperar a que el coche esté frío.
  2. Emplear un manómetro para tomar la presión con el vehículo parado y el motor apagado.
  3. Quitar el tapón con cuidado, ya que sirve para proteger el punto de hinchado.
  4. Enganchar la manguera al pitorro. Es esencial que llegue hasta el final, pues en caso contrario puede que la medición se realice de manera incorrecta. La presión aparecerá en la pantalla del manómetro.
  5. Comparar si el aire de la cámara coincide con qué presión deben llevar los neumáticos según el fabricante. En caso de no contar con la guía, usar los 28/30 psi como referencia.
  6. Inflar o desinflar la rueda y volver a poner tapón con cuidado.

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