Las baterías de vehículos eléctricos (BEV) e híbridos enchufables (PHEV) muestran una degradación del 1% cada 25.000 kilómetros, según el Arval Mobility Observatory. El análisis, basado en 24.000 certificados de estado de baterías de 30 marcas, revela que las baterías mantienen una capacidad media del 93% a los 70.000 kilómetros y superior al 90% tras 160.000 kilómetros o seis años de uso.
El papel crucial de las baterías en vehículos eléctricos es innegable, representando del 20% al 30% del coste total del coche. Sin embargo, la compañía de renting Arval asegura que las baterías ofrecen un "rendimiento excelente" a lo largo del tiempo, con cifras de degradación menores a las que se cree comúnmente.
Las normativas europeas, como Euro 7 y la normativa sobre baterías, introducirán en 2027 una visualización estandarizada del estado de salud de las baterías, denominada SOCE (State of Certified Energy). Esta medida permitirá a los conductores conocer el estado de salud de la batería directamente desde el salpicadero del vehículo, facilitando un mayor control y mantenimiento.
Además, cada batería contará con un pasaporte que recopilará su historial y capacidad certificada. Este avance no solo beneficiará a los propietarios de vehículos, sino que también contribuirá a un mercado de segunda mano más estructurado y, por qué no, a la posventa. La información clara y accesible sobre el estado de las baterías permitirá a los compradores tomar decisiones más informadas, tanto en lo que respecta al mantenimiento de este caro componente como a la compra de un vehículo de ocasión, informa Europa Press.