Conocido como Data Act, el Reglamento Europeo de Datos reconoce desde septiembre de 2025 el derecho del cliente de un producto conectado a acceder a la información que este genera durante su uso y a decidir con quién la comparte. Más recientemente, el pasado 12 de septiembre, ese marco entró en una nueva fase: los productos introducidos en el mercado a partir de esa fecha deben estar diseñados para que ese acceso sea posible por defecto. Aplicado al automóvil, significa que el coche nuevo nace ya preparado para entregar su información a quien lo utiliza.
Este martes 22, Faconauto ha fijado su posicionamiento ante ese cambio durante la celebración del II Observatorio de Innovación, IA y Transformación Tecnológica, que la patronal organiza junto con la patronal madrileña de concesionarios, AMDA. Ya desde 2023, defiende que los datos deben estar al servicio del usuario: que sea el cliente quien mantenga el control sobre la información generada por el uso de su vehículo y quien decida, dentro del marco establecido por la normativa, cómo utilizarla y con quién compartirla.
Porque, para la patronal, lo relevante del nuevo marco no es únicamente que reconozca derechos de acceso, sino que esos derechos se traduzcan en servicios concretos: un mantenimiento más preventivo, una diagnosis más precisa, una mejor evaluación, por ejemplo, del estado de la batería, una correcta calibración de los sistemas ADAS, una mayor trazabilidad del historial del vehículo o una atención más rápida y personalizada.
En este sentido, la distribución oficial no parte de cero. Según un estudio, elaborado por el Joint Research Centre (JRC), el servicio científico y de conocimiento de la Comisión Europea, señala que el 93% de los concesionarios y servicios oficiales dispone tanto de acceso de lectura como de escritura a los datos generados por el vehículo. Para Faconauto, esa capacidad no debe entenderse como un privilegio de acceso, sino como una herramienta al servicio de un mejor mantenimiento, mayor seguridad y más confianza para el cliente.
El estudio va más allá y recoge proyecciones según las cuales, en 2030, más del 93% de los vehículos nuevos vendidos en Europa contará con niveles de conectividad capaces de
soportar servicios relacionados con la reparación y el mantenimiento, y en 2035 más del 80% del parque europeo estará conectado. El avance de la automatización refuerza esa tendencia: aunque los vehículos con los niveles más avanzados representarán solo un 7% de las ventas europeas en 2035.
De este modo, la incorporación creciente de cámaras, radares, sensores y software elevará las necesidades de diagnóstico, actualización y calibración, y con ellas el nivel de especialización técnica exigido a quienes trabajan con el vehículo.
"Los datos que genera un coche tienen que servir para algo muy concreto, que es cuidar mejor de ese coche y de quien lo conduce, por eso, defendemos que sea el cliente quien mantenga el control de esa información y quien decida cómo se utiliza y con quién la comparte", ha señalado la presidenta de Faconauto, Marta Blázquez.
Acceso efectivo y seguro que facilite la innovación
Desde Faconauto, advierten de que el derecho de acceso, advierte Faconauto, solo será verdaderamente útil si la información puede emplearse en condiciones adecuadas de calidad, formato, disponibilidad y seguridad, preservando siempre la privacidad, la ciberseguridad del vehículo, la protección de los datos personales y los secretos comerciales e industriales. La patronal defiende por ello una aplicación equilibrada y constructiva de la norma, capaz de facilitar la innovación y el desarrollo de nuevos servicios sin generar inseguridad jurídica ni debilitar las garantías que requiere un producto tan crítico para la seguridad como el automóvil.
Estas condiciones atañen especialmente a la posventa, que debe evolucionar al mismo ritmo que el vehículo. Los concesionarios están incorporando herramientas, formación y conocimiento técnico para intervenir sobre coches crecientemente complejos para que, cuando el cliente decida recurrir a su concesionario y la normativa lo permita, la red disponga de la información necesaria para prestar ese servicio con la calidad, la seguridad y la eficacia exigibles.
Faconauto quiere ser parte activa
No cabe duda de que multitud de estas reglas se está escribiendo en este momento, y Faconauto reclama estar presente en su definición. En España, el marco inmediato es el Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM), el futuro entorno común de datos de la movilidad previsto en la Ley de Movilidad Sostenible. La patronal ha valorado positivamente su creación y ha instado en la consulta pública sobre el mismo a que la distribución oficial participe activamente tanto en su gobernanza como en el desarrollo de sus futuros casos de uso.
En Europa, además, hay varios frentes abiertos, por ejemplo, está abierta la revisión de las reglas de competencia del sector, que expiran en 2028 y que ordenan la relación entre fabricantes, concesionarios y talleres. La Comisión publicó su evaluación el pasado 25 de junio y, en ella, señala que los principales retos del mercado de servicio son ya la digitalización, la electrificación y el acceso a los datos. Faconauto reclama que también se tenga en cuenta a la distribución oficial y que el acceso a los datos, al software, a la diagnosis y a la calibración quede recogido en la propia norma.
"Si estamos construyendo las reglas de la vida digital del automóvil, la distribución tiene que estar en esa conversación y participar en el desarrollo de los nuevos servicios, queremos que el usuario mantenga el control sobre sus datos y pueda decidir con quién los comparte, para que esa información se traduzca en mejores servicios, más seguridad y una mayor eficiencia a lo largo de la vida de un producto tan complejo como el automóvil", ha argumentado Blázquez.
La celebración del II Observatorio de Innovación, IA y Transformación Tecnológica de Faconauto, organizado junto con la patronal madrileña AMDA, ha contado como patrocinadores principales con Grupo Mutua, CaixaBank Payments & Consumer, BBVA Consumer Finance, BCA e IFEMA Madrid, y con el apoyo de Cetelem, coches.net, Deloitte, GMA Automotive Marketing, Inventario.Pro, LEVOX, Manheim, Quiter, Solera, Tilo, Vera, Woice y Walcu.