Chapa y pintura | De quién será la responsabilidad en el seguro del coche autónomo

Mapfre prevé que esta pasará del conductor al fabricante con la llegada de este tipo de vehículos.

Los expertos aconsejan que estos vehículos no deberían operar de forma independiente
Los expertos aconsejan que estos automóviles no deberían operar de forma independiente

La implantación de los coches autónomos podría estar más cerca de lo que creemos, convirtiéndose en una nueva realidad que, con las ventajas y los retos que presenta, comienza a requerir normativas e infraestructuras que mejoren el servicio que ofrecen.

De hecho, la DGT ya está trabajando en su regulación, según el Race. Además, de acuerdo con algunas previsiones, los coches sin conductor de nivel 5 en España podrían estar en nuestras carreteras entre 2020 y 2030. Aunque, en la actualidad, ya podemos encontrar prototipos de niveles 3 y 4.

Esta situación hace que las compañías aseguradoras ya estén trabajando en este nuevo tipo de circunstancias. Desde Mapfre, José Manuel Inchausti, consejero delegado de la firma en España, asegura que la responsabilidad en los seguros pasará del conductor al fabricante con la llegada de este tipo de vehículos, según publica Cinco Días, por lo que la aseguradora ya ha otorgado 400.000 pólizas en nuestro país provenientes de acuerdos con las marcas.

Asimismo, señala que los riesgos se irán transformando y que la prima cada vez será más barata porque habrá menos accidentes. A este respecto, Daniel Cabal, responsable de comparadores de Pelayo, explica en Rastreator que “el modelo actual del seguro se basa en la siniestralidad para establecer las primas; si los accidentes se reducen a niveles mínimos, no tendrá sentido que las primas sigan manteniendo el mismo precio, por lo que descenderán considerablemente”.

Asimismo, Cabal añade que “las aseguradoras también tendrán que barajar otras opciones más centradas en valores añadidos como pueden ser los daños propios, la asistencia en viaje o seguros que cubran las revisiones de los vehículos”.

Sin embargo, la conducción autónoma continúa siendo un reto para las empresas automovilísticas que se enfrentan a problemas como los accidentes sufridos por Tesla, los cuales ponen en entredicho la seguridad de este sistema de movilidad.

En el último de ellos, un modelo X sufrió un accidente mortal en Estados Unidos mientras circulaba en piloto automático. El coche se estrelló contra una mediana pese a las advertencias visuales y auditivas que recibió el conductor del sistema para que pusiera sus manos en el volante.

Incluso la empresa Thatcham Research se cuestiona en un vídeo si realmente estos vehículos son capaces de circular de forma segura en la carretera. Por ello, los expertos advierten que estos vehículos no deberían operar de forma independiente y sería necesario que el conductor tuviera siempre las manos en el volante.

Pese a estos accidentes y a las trabas de las aseguradoras, Tesla ha puesto en marcha su proyecto de crear una compañía de seguros propia que le permita ofrecer sus vehículos con un plan de aseguramiento. Para ello colabora con algunas compañías de seguros para crear productos a medida a través del programa InsureMyTesla, con seguros adaptados a estos vehículos en Australia, Hong Kong y América del Norte.

Por otro lado, los ciberataques se convertirán en una de las principales amenazas que las compañías deberán combatir debido a que los hackers sean capaces de encontrar brechas de seguridad en los sistemas de los vehículos.

Uno de los mayores peligros que pueden suponer estos ciberataques es el empleo de coches no tripulados como armas letales o para herramientas de secuestro. Así, por ejemplo, el grupo de hackers chino Tencent Keen Security Lab, logró hackear en 2016 un Tesla Model S, alterando sus funciones de conducción y estacionamiento y, en 2017, un Model X y montar un espectáculo de luces con él a través del móvil.

Ante escenario de incertidumbre e inseguridad con los datos digitales, Álex Rayón, vicedecano de la facultad de ingeniería de la Universidad de Deusto, subraya que lo importante será que los datos solo se usen para beneficiar al usuario. “Hemos construido la máquina más compleja del mundo, (el coche autónomo). Tenemos que debatir dónde y quién tendrá todos los datos que genere”, añade Rayón.

Por otro lado, Xabier Iraragorri, técnico de la Comisión de Información Técnica de Cetraa, augura que “el coche conectado invertirá la tendencia actual, multiplicará la interacción del usuario con el fabricante y la minimizará con el taller”.

No obstante, la consultora MSI apunta crecimientos del 40% en las ventas de los talleres por operaciones mecánicas realizadas a coches autónomos en un escenario en que esta tecnología arraigue de verdad, dado que la mayor complejidad tecnológica de estos vehículos haría crecer el valor de las reparaciones mecánicas.

Un camino opuesto seguiría la facturación por reparaciones de chapa y pintura, al ser vehículos menos expuestos a tener golpes o accidentes gracias a los sistemas de asistencia a la conducción (Adas), que evitarán hasta el 57% de los siniestros.

A esto hay que añadir que uno de los objetivos de este sector será adecuar la red de talleres a las demandas de vehículos más tecnológicos, contemplar la reparación remota o aprovechar la telemática en los siniestros.

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