Prisión provisional comunicada y sin fianza. Esta es la resolución que el juez de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Berja (Almería) acordó el pasado 30 de abril para un hombre acusado de tentativa de homicidio, tras realizar varios disparos en un taller de chapa y pintura del barrio de Puente del Río en Adra (Almería). Se trata de una zona especialmente conflictiva, puesto que no ha pasado siquiera un año desde la muerte de un joven después de un enfrentamiento entre dos clanes.
El incidente, en el taller mecánico, según ha confirmado Europa Press la Guardia Civil, tuvo lugar un día antes, el miércoles 29 de abril, rebasado el mediodía. Al filo de las 12:20 horas, el acusado se presentó en el negocio de posventa con un arma de fogueo y otra de fuego real de considerable calibre, para la que no tenía además licencia. Tras una disputa, sumada a desaveniencias anteriores, el cliente adoptó una postura agresiva, que finalizó esgrimiiendo el revólver y, a unos cinco metros, efectuó un disparo contra el gerente del taller.
Por fortuna, la bala no encontró carne y marró al apretar el gatillo, pues el proyectil pasó por encima del propietario rebotando en varias superficies del taller. Al escuchar el altercado y la deflagración de la bala, rápidamente, un empleado del taller acudió en auxilio de su jefe y, entre ambos, lograron forzar y disuadir al acusado para que se fuera del lugar de los hechos.
Horas más tarde, el agresor fue detenido por la Guardia Civil. Sus pesquisas coincidieron no sólo en el fuerte olor a pólvora en la zona sino en el hallazgo en las inmediaciones de un casquillo GFL de calibre 38. Por todos estos indicios, informa El Diario de Almería, la investigación afirma que los argumentos son suficientes para descartar que el arma de fogueo intervenida al arrestado sea la utilizada en el ataque. De este modo, el disparo se habría efectuado con un revólver de cañón algo más largo.
Además, se halló también en su poder munición real compatible con un arma de estas características. Por todo ello, no sólo se le acusa de tentativa de homicidio, que acarrea penas de 10 a 15 años de cárcel, además también se le imputa un presunto delito de tenencia ilícita de armas de fuego reglamentadas.