Clepa, la asociación europea de proveedores de automoción, ha mostrado su "satisfacción" por el consenso que está surgiendo en todo el sector de la automoción en relación a que Europa cuente "urgentemente" con un marco creíble para incentivar la producción en Europa en el marco de la Ley de Aceleración Industrial (IAA).
De este modo, y en pleno avance de las negociaciones, de cara a la reunión del Consejo de la UE de este 18 de junio, Clepa insta al Parlamento Europeo y al propio Consejo a que mantengan la "sólida definición" de la Comisión sobre lo que se considera un vehículo europeo para proteger la cadena de valor industrial "frente a la competencia desleal" y reducir la presión para que los puestos de trabajo en la fabricación se deslocalicen.
Actualmente, según un reciente estudio de Roland Berger, el 75% de las piezas de los vehículos fabricados en Europa se producen localmente, Por lo tanto, los componentes de los vehículos representan la mayor parte de la creación de valor, el empleo y la inversión en el ecosistema automovilístico europeo. En paralelo, según Clepa, las importaciones de componentes de automoción procedentes de China a la UE alcanzaron los 8.200 millones de euros en 2025, lo que hizo que la balanza comercial bilateral de la UE en este sector pasara de un superávit de casi 7.000 millones de euros a un déficit de 700 millones de euros en tan solo cinco años.
Por ello, para evitar este escenario y garantizar el futuro de Europa como centro de fabricación e innovación, Clepa considera que la IAA debe abarcar el mercado de componentes de automoción y cerrar las lagunas que permiten importaciones baratas y altamente subvencionadas procedentes de fuera de la UE.
"Lo que está en juego para la industria europea de suministro de automoción es excepcionalmente importante: sin una competencia leal, la UE corre el riesgo de perder hasta 350.000 puestos de trabajo de aquí a 2030 y una parte significativa de su capacidad de fabricación, lo que también repercute negativamente en su autonomía estratégica", avisa la asociación en su comunicado.
Igualmente, Clepa recomienda "ajustar los umbrales de inversión extranjera directa en las cadenas de valor de las baterías y los vehículos eléctricos para garantizar una auténtica resiliencia de la cadena de suministro". "Esto debe ir acompañado del fomento de una auténtica cooperación industrial con socios comerciales de confianza, como el Reino Unido y los países de la AELC, mediante un enfoque específico y basado en el riesgo que impida la elusión de las normas comerciales", concluyen desde Clepa.